Por desgracia, sucede a menudo, que cuando nos encontramos inmersos en un conflicto interpersonal, cuesta darse cuenta de la necesidad de pedir ayuda profesional para resolverlo saludablemente. Basta con ver la cantidad de disputas de pareja, con hijos, padres o compañeros de trabajo que acaban en los juzgados o derivando en algún tipo de enfermedad. No obstante, en todos los casos, hay algo que siempre podemos hacer: trabajar con nosotros mismos transformando la manera en que estamos afrontando la situación conflictiva que nos preocupa. A continuación, comparto algunos ejercicios que te ayudarán a replantear ese conflicto de una manera constructiva e incrementar las probabilidades de resolverlo favorablemente:

  1. Catalina Bernaldo de Quirós

    Catalina Bernaldo de Quirós

    Para lograr objetividad. ¿Estás siendo sincero contigo mismo?. Prueba a repasar primero el problema y lo ocurrido como si se lo estuvieras contando, en confianza, a un amigo. Luego, tras hacer una pausa, relátate a ti mismo mentalmente lo sucedido como si fueras alguien que lo observó desde fuera y que desea contarlo de la manera más objetiva, honesta y auténtica que la memoria le permite. ¿Has notado alguna incongruencia entre ambos relatos?. Todo lo tapado o modificado en el relato al amigo son bloqueos que te boicotean y sobre los que tendrías que reflexionar, preferiblemente, con ayuda profesional.

  2. Para tomar perspectiva: Céntrate en investigar si hay otras personas que viven y han vivido situaciones de conflicto parecidas a las tuyas. Habla con un profesional, consulta internet o fuentes bibliográficas tratando de asimilar que el conflicto que te preocupa suele suceder en determinadas circunstancias y que está comprobado que hay diferentes maneras de solucionarlo. La idea es que puedas ver el problema como parte de una etapa vital a completar y como una oportunidad de aprendizaje.
  3. Para responsabilizarse: Este es otro aspecto que cuesta trabajar sin ayuda profesional pues implica tratar con esa parte de ti que no reconoces bien y que probablemente te esté manteniendo sumido en el conflicto. No obstante, puedes intentarlo preguntándote ¿qué es aquello que ambas partes queréis?. Por ejemplo, podría ser una relación armoniosa y comunicativa, dinero, etc. Acto seguido, pregúntate si eso que ambos queréis podría, verdaderamente, depender sólo de una de las dos partes a expensas completamente de la otra. Por ejemplo, si ambas partes queréis dinero, igual da que una de las dos tenga más o menos de eso, lo que importa es que ambos lo quieren para sí. Este tipo de reflexión te ayudará a entender mejor las dificultades que encuentras en la interacción con el otro.
  4. Para crear soluciones: Lo más probable es que al pensar en ese problema con tu pareja, hijos, padres o compañeros de trabajo, se repitan los “no quiero“, “no me gusta“, “ella o él no hace tal o cual cosa” y todo ello referido constantemente a hechos del pasado. Aquí tu ejercicio consistirá en trasladarte desde ese terreno fangoso hacia otro terreno: el de un futuro deseado. Para ello, describe mentalmente la escena deseada con el mayor detalle y realismo que puedas, evitando imaginar imposibles y tratando de experimentar cómo te sentirías si lo visualizado fuera real. Te sorprenderás al ver la cantidad de nuevas posibilidades y posibles alternativas que irán surgiendo tras hacer este breve trabajo durante varios días seguidos.

Catalina Bernaldo de Quirós.
Mediadora y Pedagoga
Directora del Gabinete de Mediación “Co-Mediacion”

Más info en: www.co-mediacion.com

Mediación

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Tips for unblocking an interpersonal conflict

Unfortunately, it happens often, that when we are immersed in an interpersonal conflict, it is hard to realise the need to request professional help to resolve it in a healthy way. It is simply necessary to see the amount of conflicts with partners, children, parents or work colleagues that end up in courts or result in some kind of illness. However, in all cases, there is something that we can always do: working with ourselves transforming the way that we tackle the conflicting situation that concerns us. Below, I have shared some exercises that will help you to reconsider the conflict in a constructive way and increase the chances of resolving it positively:

  1. In order to achieve objectivity. Are you being honest with yourself? First, try to review the problem and what happened as if you’re telling it, in trust, to a friend. Then, after taking a break, tell yourself mentally what happened as if you were someone that observed it from the outside and who wants to recount it in the most objective, honest and authentic way that memory allows. Have you noticed any inconsistency between both accounts? Everything that you have covered up or modified in the account to the friend are blockages that boycott you and that you would need to reflect on, preferably, with professional help.
  2. In order to gain perspective: Focus on investigating if there are other people who are experiencing or have experienced conflict situations similar to your own. Speak to a professional, consult the internet or bibliographic sources, trying to assimilate that the conflict that worries you normally occurs in specific circumstances and that it is proven that there are different ways of resolving it. The idea is for you to see the problem as part of a stage of your life to complete and as a learning opportunity.
  3. In order to take responsibility: This is another aspect that is hard work without professional help as it involves dealing with that part of you that you don´t acknowledge well and that is probably keeping you immersed in conflict. However, you can try it by asking yourself, what is it that both parties want? For example, it could be a harmonious and communicative relationship, money, etc. Afterwards, ask yourself if what you both want could, truly, depend only on one of the two parties at the complete expense of the other. For example, if both parties want money, it won´t matter that one of the two has more or less of it, what matters is that both want it for themselves. These types of reflections will help you to better understand the difficulties that you encounter in interactions with the other.
  4. In order to create solutions: The most likely thing is that when you think of that problem with your partner, children, parents or work colleagues, there is a repeat of the “I don´t want”, “I don´t like”, “she or he does such and such a thing” and all constantly referring back to things from the past. Here, your exercise will consist on moving yourself from that muddy terrain towards another terrain: that of a desired future. To do so, mentally describe the scene you desire with the greatest detail and realism you can, without imagining impossible scenarios and trying to experience how you would feel if what you visualised was real. You will be surprised when you see the amount of new possibilities and possible alternatives that will arise after doing this short bit of work for several consecutive days.