El Partido Socialista ha ganado nuevamente las elecciones, aunque empeorando sus resultados. Ahora bien, o Pedro Sánchez es presidente, o habrá nuevas elecciones. Y esta última opción no parece muy probable. El panorama político se ha complicado después del 10 de noviembre, pero intentemos responder a esta pregunta: ¿a quién le interesa que haya elecciones otra vez?

Por lógica, preferirán esa alternativa quienes llevan una racha alcista, es decir, en primer lugar, Vox, que fue la gran sorpresa en la noche electoral. Los de Santiago Abascal se apresuraron a aclarar que ellos jamás van a facilitar la investidura de Sánchez. Es lógico, porque Vox tiene todo que ganar. Si finalmente no sale adelante la investidura, porque habrá elecciones. Y si Sánchez es presidente, ello puede lograrse con o sin el apoyo del PP. Si es con ese apoyo, Vox gana, porque podría presentarse como la única oposición a la izquierda.

Carlos Rodríguez Braun

¿Qué pasa con el PP? Pablo Casado obtuvo buenos resultados, pero no creció relativamente tanto como Vox, y por eso no le interesa darle ánimos de ninguna manera. De ahí que en el PP predomine la cautela, y sospecho que Casado no aceptará las sugerencias de dirigentes de su propio partido para que facilite el Gobierno de Sánchez. Por su parte, Ciudadanos está demasiado golpeado como para que podamos anticipar lo que hará.

Ni el PSOE ni Podemos quieren forzar a los españoles a votar otra vez, porque están en racha bajista, y son los que más tienen que perder. De ahí las prisas que les han entrado a ambos para establecer un acuerdo de Gobierno. Seguramente, tampoco les convendrían nuevos comicios a algunos de los socios nacionalistas que podría buscar el PSOE, como ERC.

La posibilidad de un Gobierno de socialistas con la ultraizquierda y los independentistas es ciertamente inquietante, y aún más cuando tenemos un horizonte económico difícil, pero las cosas son como son, y no como nos gustaría que fueran. En este rompecabezas, por lo tanto, la suma de intereses políticos se inclina más hacia la probabilidad de un Sánchez presidente, con un “gobierno Frankenstein” bastante precario. Veremos.


Sánchez or ballot boxes

Carlos Rodríguez Braun

Once again, the Socialist Party has won the elections, although with worse results. However, either Pedro Sánchez will be President or there will be new elections. And the latter option doesn´t seem very likely. The political panorama has become more difficult after 10 November, but let´s try to answer this question: who is interested in having more elections?

Logically, this option would be preferred by those who are on an upward path, that is to say, firstly, Vox, which was the big surprise on election night. Santiago Abascal´s people were quick to clarify that they will never facilitate the investiture of Sánchez. That is logical, because Vox has everything to win. If the investiture does not ultimately go ahead, it will be because there will be elections. And if Sánchez is President, it can be achieved with or without the support of the PP. If it is with that support, Vox wins, because it could present itself as the only opposition to the left.

What happens with the PP? Pablo Casado obtained good results, but in relative terms, he did not increase as much as Vox, therefore he won´t be interested in supporting Sánchez at all. Hence why caution will prevail in the PP, and I suspect that Casado will not accept the suggestions of leaders of his own party to facilitate Sánchez´s Government. In turn, Ciudadanos has been battered too much to be able to predict what it will do.

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez

Neither PSOE nor Podemos want to force the Spanish to vote again, because they are on a downward path, and they have the most to lose. Hence why they were in such a rush to establish a Government agreement. Surely, nor would it suit some of the nationalist partners that the PSOE might seek out, such as the ERC, to hold new elections.

The possibility of a Government of socialists with the radical left and those who support independence is certainly worrying, and even more so when we have a difficult financial horizon, but things are the way they are, and not as we would like them to be. In this jigsaw, the sum of political interests thus tilts more towards the likelihood of Sánchez being President, with a somewhat precarious “Frankenstein government”. We shall see.