Se ha presentado alegaciones contra el proyecto de un fondeadero de buques en la costa del Valle del Guadiaro. Se han recogidos las demandas, inquietudes e incertidumbres de empresarios y vecinos del municipio ante una iniciativa que entraña riesgos medioambientales y también pone en peligro la excelencia turística que define a Sotogrande.

Se ha finalizado el plazo de presentación de alegaciones al proyecto de un fondeadero de buques en la costa mediterránea sanroqueña que promueve la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA). Tras varios encuentros con colectivos, empresarios y vecinos de la zona, se ha formalizado sus alegaciones ante la Dirección General de Marina Mercante, que se basan en criterios medioambientales y en la preservación de la riqueza turística de la zona.

El presidente de la APBA, Gerardo Landaluce, habla sobre cuida el sector portuario, pero invade el futuro y las relaciones económicas, comerciales y la creación de empleo del sector turístico-deportivo. San Roque ha conseguido durante 50 años algo que parecía imposible: que conviviera la industria situada en el Arco de la Bahía con el Centro de Interés Turístico Nacional de Sotogrande.

La población de las barriadas de Guadarranque, Puente Mayorga y Campamento han visto han visto complicadas sus perspectivas de futuro por la presencia industrial”, algo que no quiere que se repita en un Valle del Guadiaro, que vive del turismo.

Se recordó el primer edil que en los años 2016 y 2017, la APBA ya intentó la aprobación de este proyecto, a lo que se opuso también junto a toda la Corporación, colectivos sociales, empresas y vecinos del municipio. Considera que si bien “sobre el papel”, se plantea el fondeadero como unas “áreas únicamente de espera”, la realidad hará que finalmente los barcos realicen allí “labores de limpieza, mantenimiento y conservación” que pueden provocar derrames de aceite o gasoil en la costa sanroqueña.

En general, las alegaciones que ahora se presenta  son las mismas de 2017, aunque “enriquecidas” por lo que se ha aprendido en estos seis años. Así, se argumenta que el proyecto carece de Valoración Ambiental Estratégica, a pesar de ser un documento necesario; que el fondeadero puede afectar negativamente a un espacio de especial protección para aves incluido en la Red Natura 2000, como es el Estuario del río Guadiaro; que puede afectar a los restos arqueológicos subacuáticos de la desembocadura del río Borondo; que habrá importantes emisiones contaminantes de los mismos barcos fondeados; que aumentará el tráfico marítimo en la zona, lo que provocará contaminación acústica que puede afectar a especies como la tortuga boba, el delfín mular o las marsopas; que habrá riesgo de vertidos por accidentes u operaciones rutinarias en los barcos; y que habrá afecciones negativas sobre los fondos marinos. A todo ello, sumó el alcalde que la APBA dispone de otros cuatro fondeaderos en la actualidad “que no se utilizan por culpa de los precios”.

Se destacó que en las alegaciones se recogen “las demandas, inquietudes e incertidumbres” de los promotores hoteleros, que buscan la excelencia turística, además de las de bares, restaurantes, chiringuitos, comunidades de vecinos y de propietarios, así como de empresas turísticas que son referentes en la zona.

También se recalcó que se va a defender los intereses del sector turístico. San Roque ya tiene suficientes servidumbres por sus más de 50 años de soportar a un importante sector industrial, y no estamos dispuestos a asumir más. Por eso presentamos estas alegaciones, con las que queremos proteger el futuro de los más de 35.000 sanroqueñas y sanroqueños.