Es habitual en mediación asistir a las partes enfrentadas en la transformación de emociones negativas en sus opuestas saludables. Ocurre porque las crisis ofrecen oportunidades de cambio y aprendizaje cuando los implicados mantienen relaciones basadas en sentimientos tóxicos. Por ejemplo, en el caso de la envidia, tanto el envidioso como el envidiado, sentirán alivio disolviendo el sentimiento tóxico. A continuación, varias sencillas claves basadas en el método mediador que podrás usar para protegerte de la envidia e incluso ayudar al envidioso a tener perspectivas más positivas sin comprometer tu integridad: 

  1. Transformación: Enfrentar la envidia no es un combate contra el otro, es un desafío, un reto y una oportunidad para ti de abordar la situación con empatía y asertividad. 
  2. Oportunidad de comprensión: La envidia emerge del dolor y la insatisfacción de quien la padece. Por tu parte, requiere equilibrio, empatía y comprensión, pues no es sólo una muestra de deseo por lo que tienes, es un indicador de la batalla interna de la otra persona. 
  3. Oportunidad de comunicación asertiva: Enfrentar directamente a alguien envidioso con amabilidad te permite expresar tus sentimientos sin confrontación y así ganar en autodominio. Aprovecha, por ejemplo, para poner en práctica tus conocimientos de Comunicación No Violenta. 
  4. Oportunidad de ayuda: Fomentar la autoestima del envidioso es crucial pues su dolor emana de su inseguridad. Alentar y apoyar los logros de esa persona le ayudará a construir su autoestima. Siempre que tengas motivos reales para ello, no dejes de elogiar sus esfuerzos y demostrar que valoras sus habilidades y contribuciones. 
  5. Oportunidad de humildad: La ostentación suele provocar al envidioso por lo que conviene evites exagerar tus logros y aproveches para practicar la humildad. Compartiendo tus éxitos y alegrías de manera consciente, estarás contribuyendo a transformar la envidia en inspiración. Trata de mostrar que el éxito es posible para todos con esfuerzo y perseverancia. 
  6. Límites saludables: a medida que practicas la empatía con el envidioso, puedes ejercitarte en proteger tu espacio emocional. Si recibes comentarios negativos o el envidioso trata de minimizar tus logros, aléjate sin reparo para preservar tu salud mental. 

Al abordar sentimientos negativos como la envidia desde una perspectiva mediadora, no sólo protegemos nuestro bienestar emocional, también contribuimos a crear un clima más compasivo y comprensivo. Dicho esto, si a pesar de tus mejores esfuerzos la persona persiste en su toxicidad, es vital priorizar tu bienestar y proteger tu espacio emocional.