El PSOE ha sufrido un descalabro en las elecciones autonómicas gallegas, en las que obtuvo el peor resultado de su historia. El Partido Popular, en cambio, revalidó el poder con una nueva mayoría absoluta: la de Alfonso Rueda es la quinta consecutiva, después de las cuatro que consiguió Alberto Núñez Feijóo.

Como era de esperar, las reacciones de ambos partidos fueron opuestas. Pedro Sánchez y los suyos se apresuraron a subrayar que Galicia es solo Galicia, con lo que su derrota no anticipa nada a escala nacional. En el PP, por el contrario, se felicitaron, y sostuvieron que el nuevo éxito gallego constituía un paso más en el camino que desembocará en que Feijóo desalojará a Sánchez del Palacio de la Moncloa en las próximas elecciones generales.

Los socialistas aciertan al señalar las peculiaridades gallegas: en casi ninguna otra región  española la derecha obtiene victorias tan abultadas. Allí casi no existe la alternancia política.

Sin embargo, y esto quedaba reflejado en la seriedad de los rostros de los dirigentes socialistas, este éxito del PP en Galicia corona una sucesión de conquistas que ha cambiado el panorama político regional de nuestro país: los socialistas solo gobiernan hoy en Asturias y Castilla-La Mancha. La tendencia de los últimos años les viene situando en una posición claramente desfavorable.

Se podrá argumentar que esto podría cambiar en las próximas citas electorales, en el País Vaso, en las europeas y en las catalanas. Es cierto, pero en el País Vasco el PSOE se encontrará con un escenario algo parecido al de Galicia, en el sentido de tener que apoyarse en partidos independentistas para poder gobernar. Lo hicieron con el Bloque Nacionalista Gallego, y el efecto fue animar considerablemente a este partido a costa del socialismo. Veremos qué daño le puede causar a Sánchez aliarse con Bildu en las elecciones en Euskadi —sospecho que es un daño elevado, y por eso se inclinará quizá por el Partido Nacionalista Vasco.

Sea como fuere, no parece realista analizar los resultados gallegos y afirmar que en ningún caso van a ir más allá de Galicia.