“Me impresiona de Sotogrande que se respira golf en cualquier sitio”

Encantado de darle la bienvenida tras los primeros meses en la urbanización. Nada menos que la gerencia y dirección del Real Club de Golf Sotogrande, una de las instituciones más emblemáticas y señeras. ¿Cómo afronta el reto?
Lo afronto con mucha ilusión, es un cambio importante. En mis últimos años, en Isla Canela, mi cometido era más una dirección general de un grupo en el que se gestionaban diferentes modelos de negocio: campos de golf, puerto deportivo, inmobiliarias… Aquí vuelvo más de lleno al sector, que es mi pasión, para lo que me formé en Estados Unidos. Para mí, el Real Club de Golf de Sotogrande es ‘El Club de España’, esta etapa la vivo como un sueño.

Carolina del Sur, Pamplona, Lanzarote, Isla Canela,.., una amplia experiencia y una relación muy estrecha con la alta administración golfística. Cuéntenos un poco cómo empieza su relación con este deporte y el salto a la dedicación profesional.
Mi vinculación con el golf comienza en Jaízquivel y ‘La Peñaza’, campos de Golf de Zaragoza y de San Sebastián, de los que era socio y donde nació mi pasión. Empecé a jugar en las escuelas, formé parte de los equipos juveniles y, poco a poco, fui profundizando más en el deporte. También tuve la suerte de conseguir una beca que me permitió estudiar en los Estados Unidos dirección y gestión de empresas enfocada a campos de golf. Esa etapa me sirvió para descubrir que me encantaba la gestión de complejos vinculados con este deporte. Me inicié en el Club de Campo Señorío de Sobastí y pasé a un club más comercial como es Lanzarote. Los últimos quince años todo se desarrolló en Isla Canela con el grupo Priconsa. Con este grupo entré como director y poco a poco, fui involucrándome en más áreas.

El RCGS es una de las entidades con mayor masa social en el entorno. ¿Cómo ha sido el aterrizaje y las bases de su línea de trabajo respecto a los socios?
Quizás este sea el aspecto que más ha cambiado. Isla Canela es un destino turístico muy comercial y con pocos socios. Sin dudas, este ha sido el cambio que más ha supuesto para mí. Un trabajo para una masa social de 2500 socios y en un club que requiere la mayor exigencia en todos los aspectos: golf, gastronómico, el servicio… Por ello, es una maravilla y un honor encabezar este equipo humano que trabaja por y para el socio y, a su vez, para los visitantes que vienen.

El campo viene de una importante remodelación en los últimos años y una puesta a punto de gran nivel. ¿Tiene algún plan de mejora?
La línea de excelencia a la que se ha llevado y en la que está actualmente el club en todas sus áreas, no solo el golf, sino también las instalaciones, las reformas de las pistas de tenis, de pádel, la zona de juego corto…evidentemente se va a seguir mejorando e innovando para impresionar al socio. En lo que a golf se refiere, se ha hecho una reforma integral. Durante 2015/2016 se volvió a rediseñar y a recuperar el modelo de Robert [Trent Jones] con los mismos bocetos del 64 y se ha vuelto a ese diseño inicial. Esto ha conseguido posicionar el campo a unos niveles top a nivel europeo. Aún quedan mejoras que hacer, como son los caminos o un master plan que tenemos de campo. Poco a poco, seguimos trabajando en estos detalles para seguir mejorando año a año.

Kostka Horno, gerente del Real Club de Golf Sotogrande

Kostka Horno, gerente del Real Club de Golf Sotogrande

La Copa de las Naciones, una de las competiciones más emblemáticas para jóvenes promesas europeas. La pandemia la puso en cuarentena, ¿volverá en 2022?
Sí, está fijada ya. Obviamente, dependemos de como vaya evolucionando esta situación. Pero, en principio, para finales de marzo o primeros de abril y las federaciones europeas ya tienen la fecha. Esperemos que se pueda recuperar y volver a tener este espectáculo amateur.

¿Cómo ve el segmento golf post-covid?
Creo que estamos viviendo un boom, sobre todo en los clubes sociales. Considero que se ha visto que es un deporte muy seguro y, además, se han adoptado unas medidas sanitarias y de prevención muy estrictas. Las diferentes asociaciones, tanto la Asociación de Greenkeepers como la Federación Española han hecho un trabajo enorme y hemos sido capaces de aunar esfuerzos. Esto nos ha permitido que los clubes sociales estén teniendo resultados de nuevos socios, activaciones de licencias… Por lo que tenemos que ver el lado positivo de todo esto que estamos viviendo y seguir trabajando en esta línea. El sector del golf tiene que trabajar y hemos demostrado que cuando nos ponemos a ello y unos unimos se hacen las cosas muy bien.

La restauración sigue siendo una referencia en la zona.
El restaurante está enfocado exclusivamente al socio, a sus invitados y a los jugadores que vienen a jugar ese día. Y por supuesto, es uno de los valores añadidos más importantes, la oferta gastronómica del club es especial y nuestro chef, Mikel Landa, un puntal en el club. No para de formarse y de crear para seguir sorprendiendo.

¿Están creciendo el número de socios?
Sí, sí. Los clubes sociales están viviendo un incremento de su masa social y nuestro club no es una excepción. Hay una demanda importante y esperemos que esto continúe y seamos capaces de mantenerles.

¿El resto de equipo que te has encontrado (trabajadores, hostelería, mantenimiento de campo…) qué tal?
Genial. Mi recibimiento personal ha sido fantástico. Una de las cosas que más me sorprende de esta zona es el amor que hay por este deporte. Tanto en Sotogrande como en Guadiaro, hay un alto conocimiento de esta industria. Hay muchas familias vinculadas al golf y esto se nota cuando vamos a los locales del entorno: entras a un bar y hablan de golf, entras a un supermercado y también están hablando de golf. Esto creo que es la sensación más próxima que he tenido yo a lo que puede ser San Andrews o ese tipo de zonas. Es uno de los grandes valores que tiene este entorno. Rodearte de un equipo que juega y sabe de golf y que le guste hace que sea muy sencillo tratar con el cliente porque entiende lo que un golfista requiere. Es muy difícil encontrar esto en otros lugares, al menos yo en otros sitios de España nunca lo he encontrado.

Sólo me queda preguntarle por su faceta personal. Llegó en pleno verano y uno de los mejores de los últimos años, pese a la salida de la pandemia. ¿Qué tal en la urbanización? ¿Tiene ya lugar favorito en Sotogrande?
En la familia todos somos golfistas, así que yo creo que nuestro sitio favorito es el mismo club. Sotogrande es un rincón especial y los que vienen aquí pues repiten. Tras la pandemia creo que la gente se está viniendo a vivir de forma permanente. Esto está ayudando a determinados negocios a abrir más tiempo y alargar esas temporadas. Es una gozada de sitio.

Kostka Horno, gerente del Real Club de Golf Sotogrande

Kostka Horno, gerente del Real Club de Golf Sotogrande

 

Interview with Kostka Horno – Real Club de Golf Sotogrande

“What is impressive about Sotogrande is that you breathe in golf everywhere”

Delighted to welcome you after your first few months in the resort. Nothing less that the management and running of Real Club de Golf Sotogrande, one of the most emblematic and outstanding institutions. How are you tackling the challenge?
I am tackling it with lots of enthusiasm, it is an important change. In my last few years, at Isla Canela, my task was more the general management of a group that managed different business models: golf courses, marina, property agencies… Here I am more fully returning to the sector that is my passion, for which I was educated in the United States. For me, Real Club de Golf de Sotogrande is “The Club of Spain”, I am enjoying this stage like a dream.

South Carolina, Pamplona, Lanzarote, Isla Canela,.. extensive experience and a very close relationship with senior management in golf. Tell us a little about how your relationship with this sport began and the leap up to devoting yourself professionally to it.
My ties to golf began at Jaízquivel and ‘La Peñaza’, golf courses in Zaragoza and San Sebastián, where I was a member and where my passion arose. I began playing in the schools, I was part of the youth teams and, gradually, I delved deeper into the sport. I was also lucky to get a scholarship that enabled me to study business management focused on golf courses, in the United States. That period enabled me to discover that I loved the management of complexes linked to this sport. I began at Club de Campo Señorío de Sobastí and moved to a more commercial club, Lanzarote. In the last fifteen years everything was developed at Isla Canela with the Priconsa group. With this group I entered as manager and gradually got involved in more areas.

The RCGS is one of the entities with the largest number of members in the area. How has the arrival been and the foundations of your line of work in relation to the members?
Perhaps this is the aspect that has most changed. Isla Canela is a very commercial tourist destination with few members. Undoubtedly, this has been the biggest change for me. Working for a group of 2500 members and at a club that requires the greatest demands in all aspects: golf, gastronomy, service… Therefore, it is wonderful and an honour to head up this team of staff that works through and for members and, in turn, for visitors who come.

The course has undergone important remodelling in recent years and high level fine tuning. Do you have any improvement plans?
The level of excellence to which the club has been brought to and where it currently is across all its areas, not only golf, but also the facilities, the renovations of the tennis and padel courses, the pitch and putt areas…is clearly going to continue to improve and innovate in order to impress members. With regard to golf, a comprehensive renovation has been undertaken. During 2015/2016 it was redesigned and the model of Robert [Trent Jones] was recovered with the same designs from ´64 and the course has returned to the initial design. This has managed to position the course at top European levels. There are still improvements to make, such as the paths and a master plan that we have for the course. Gradually, we continue to work on these details in order to continue to improve year after year.

The Nations Cup, one of the most emblematic competitions for young European hopefuls. The pandemic put it into quarantine, will it return in 2022?
Yes, it is already scheduled. Obviously, we depend on how this situation evolves over time. However, in principle, by the end of March or the start of April and the European federations already have the date. We hope that it can be recovered and that we can once again have this amateur spectacle.

How do you see the post-Covid golf segment?
I believe that we are experiencing a boom, especially in member clubs. I believe that people have seen that it is a very safe sport and, also, very strict health and prevention methods have been adopted. The different associations, both the Association of Greenkeepers and the Spanish Federation have undertaken an enormous amount of work and we have been able to pull together. This has enabled member clubs to have new members, the activation of licences… Therefore, we need to see the positive side of everything that we are going through and continue to work in this line. The golf sector needs to work and we have shown that when we get to it and join together, things are done very well.

The restaurant remains a benchmark in the area.
The restaurant is exclusively focused on members, on their guests and the players who come to play that day. And of course, it is one of the most added values, the club´s gastronomic offer is special and our chef, Mikel Landa is a cornerstone at the club. He doesn´t stop learning and creating in order to continue to surprise.

Is the number of members rising?
Yes, yes. Member clubs are experiencing an increase in members and our club is no exception. There is a significant demand and we hope that continues and that we can keep them.

How about the rest of the team you have met (workers, catering, course maintenance…)?
Fantastic. The way I have been received personally has been fantastic. One of the things that most surprises me about this area is the love that exists for this sport. Both in Sotogrande and in Guadiaro, there is a high level of knowledge of this industry. There are many families linked to golf and that is noticeable when you go to places in the area: you go into a bar and they are talking about golf, you go into a supermarket and they are also talking about golf. I think that this is closest feeling I have had to what St Andrews and those types of places might be like. It is one of the great assets of this area. Being surrounded by a team that plays and knows about golf and that you like makes it very easy to deal with clients because they understand what a golfer requires. It is very difficult to find this in other places, at least I have never found it in other places in Spain.

All that remains is for me to ask about things on a personal level. You arrived in the middle of summer and one of the best in recent years, despite the emergence from the pandemic. How do you find the resort? Do you already have your favourite place in Sotogrande?
We are all golfers in the family, so I believe that our favourite place is the club itself. Sotogrande is a special place and people who come here end up coming back again. After the pandemic I think that people are coming here to live permanently. This is helping certain businesses to open for longer and extend the seasons. It is a really delightful place.