Otra consecuencia del fuerte temporal que azotó el fin de semana (19-21 de noviembre), a todo el Campo de Gibraltar y de una manera muy especial al área litoral del Valle del Guadiaro y Sotogrande. En este caso, el búnker situado junto al club de playa y el chiringuito al que da nombre, se desprendió a causa del fuerte oleaje y el avance del mar y pérdida de arena. Llegando incluso a deprender y separar la parte del techo por el pronunciado escalón que dejó en la arena.

Esta situación era más que predecible desde hace tiempo y numerosas entidades y grupos ecologistas, especialmente Verdemar, llevaban meses e incluso años anunciando que podía pasar. Como también ha ocurrido, algo ya reiterativo, una serie de daños en el lateral de la depuradora, junto al búnker. También el temporal ha afectado en cierta parte a las instalaciones del propio establecimiento del Bunker Beach.

Según detalla el propio colectivo ecologistas, el primer fortín de la playa de Guadalquitón estaba a más de 100 metros de la corriente, hasta la actualidad plenamente colindante con la primera línea de playa.

Las imágenes y el resultado tras el temporal hablan por sí solas y acentúan aún más la creciente necesidad de la aportación de arena por su constante y continua pérdida con cada nuevo temporal. Una solución, igual que la situación del propio búnker a corto plazo, que deberá plasmarse con prontitud y de cara a evitar futuros problemas por al crecida y avance del mar.