En mediación es frecuente lidiar con situaciones complicadas en que las personas que acuden a sesión pierden los nervios y se dejan llevar por el enfado y la ira. En esta ocasión, os quiero compartir algunas de los recursos que usamos los mediadores y que tal vez os puedan resultar de utilidad para gestionar este tipo de situaciones en casa o en el trabajo. Cuando te encuentras ante alguien enfadado y en estado de secuestro emocional, prueba a hacer lo siguiente:

  1. Catalina Bernaldo de Quirós

    Catalina Bernaldo de Quirós

    Mantén un tono de voz calmado, habla despacio y pídele a la otra persona que hable más despacio también. Esto es más efectivo que pedirle directamente que se calme, pues al no poder hacerlo de inmediato, la persona enfadada se sentirá aun más frustrada y su enfado no irá a menos.

  2. Hazle preguntas que le inviten a reflexionar, eso le ayudará a empezar a contemplar la situación desde fuera. Dile que entiendes que lo está pasando mal y pregúntale qué puedes hacer para ayudar.
  3. Transforma los reproches en peticiones. Si, por ejemplo, te dice que “nunca tomas en serio sus opiniones”, puedes hacer esto contestando “quieres que tenga más en cuenta tu punto de vista a cerca de esto o lo otro, ¿verdad?”. Evita, en todo caso, las generalizaciones y trata de ir a aquello que es concreto y que sabes ha provocado su enfado para comunicarle que deseas contribuir a resolverlo.
  1. Si, aun así, la agresividad escala y la persona no se tranquiliza, lo mejor es hacer una pausa. Las personas solemos necesitar entre 15 y 20 minutos para recuperarnos de un pico fuerte de estrés, deja pasar al menos ese tiempo antes de retomar la conversación.
  2. Puedes invitar a esa persona a que haga un breve ejercicio de respiración en ese tiempo y aprovechar para hacerlo tú también. El simple hecho de adoptar una postura cómoda, cerrar los ojos y respirar de forma pausada durante tan sólo 3 minutos, ayuda a acompasar el ritmo cardiaco y despajar la mente.
  3. Cuando retoméis la conversación, apela a los valores que compartís y a los motivos que tenéis para resolver la discrepancia de manera pacífica y dialogada. Y, por supuesto, podéis recurrir a la mediación y recibir ayuda para desbloquear el conflicto en cuestión.

Catalina Bernaldo de Quirós.
Mediadora y Pedagoga
Directora del Gabinete de Mediación “Co-Mediacion”

Más info en: www.co-mediacion.com

Mediación

Mediación

6 keys to handling difficult conversations:

In mediation it is common to struggle with difficult situations where people who come to the session lose their nerves and get carried away by anger and rage. On this occasion, I want to share some resources with you that we mediators use and that will perhaps be useful for managing these types of situations at home or at work. When you find yourself with someone angry and in a state of emotional sequestration, try to do the following:

  1. Keep a calm tone of voice, talk slowly and ask the other person to speak slower too. This is more effective than directly asking them to calm down, as because they can´t do so immediately, the angry person will feel even more frustrated and their rage will not lessen.

  2. Ask them questions that invite them to reflect, that will help them to view the situation from the outside. Tell them that you understand they are having a bad time and ask them what you can do to help.
  3. Turn reproaches into requests. If, for example, they tell you that “you never take their opinions seriously”, you can do this by answering “do you want me to take your point of view more into account regarding this or that, no?”. Always avoid generalising and try to go for something specific and that you know has caused their anger in order to communicate to them that you want to contribute to resolving it.
  1. If, even so, the aggressiveness rises and the person does not calm down, the best option is to take a break. People normally need between 15 and 20 minutes to recover from an intense peak of stress, allow at least that amount of time to pass before restarting the conversation.
  1. You can invite the person to do a short breathing exercise during that time and take the chance to also do it yourself. The simple fact of adopting a comfortable posture, closing your eyes and breathing slowly for just 3 minutes, helps to temper your heart rate and clear your mind.

  2. When you restart the conversation, invoke the values that you share and the reasons you have for resolving the disagreement in a peaceful manner through dialogue. And, of course, you can turn to mediation and receive help to unblock the conflict in question.