La Grande Maison rinde homenaje a un icono, el Reverso, con la presentación del reloj más complicado de la historia de esta colección emblemática. El Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 es el resultado de más de seis años de desarrollo, que combina los elementos clave del savoir-faire de Jaeger-LeCoultre con innovadoras indicaciones astronómicas. Es el primer reloj de pulsera del mundo con cuatro caras funcionales. Gracias a la incorporación de tres indicaciones de información lunar en el interior de la emblemática caja del Reverso (el ciclo sinódico, dracónico y anómalo), el Hybris Mechanica Quadriptyque puede predecir la incidencia mundial de fenómenos astronómicos como superlunas y eclipses: el primer reloj de pulsera del mundo que ofrece una lectura tan profunda del cosmos.

 Puntos clave del Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 (Quadriptyque)

  • El primer reloj del mundo con cuatro rostros; el reloj Reverso más complicado de la historia.
  • Un total de 11 complicaciones, como el calendario perpetuo, la repetición de minutos o las indicaciones de los ciclos sinódico, dracónico y anómalo (nunca antes presentados en un mismo reloj de pulsera), que requieren 12 patentes.
  • Combina la maestría indiscutible de Jaeger-LeCoultre en el campo de los relojes de sonería, los mecanismos de precisión, las complicaciones astronómicas y la relojería ultra compacta.
  • Diseño y construcción de gran sencillez: el Reverso más complicado es también uno de los más fáciles de llevar.

Desde la llegada de los relojes personales, la búsqueda de la construcción de relojes cada vez más complicados se ve limitada por el volumen de espacio disponible para el relojero. Tener una multitud de complicaciones en un reloj no tiene sentido a menos que puedan mostrarse de manera legible y comprensible, y el reloj pueda llevarse razonablemente. Liberado del diseño único del emblemático Reverso, Jaeger-LeCoultre ha creado una primicia mundial: una caja con dos rostros accionada continuamente por el Calibre 185 de Manufactura, y una caja integral con dos rostros e indicaciones sincronizadas y actualizadas por el movimiento primario cada día a medianoche por un ingenioso sistema mecánico patentado por Jaeger-LeCoultre. Si se realizaran mediante mecanismos convencionales, las 11 complicaciones del Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 Quadriptyque darían como resultado un reloj más adecuado para un escritorio que para una muñeca. Gracias a casi dos siglos de experiencia y a un enfoque totalmente moderno de la innovación, Jaeger-LeCoultre cuenta la historia del tiempo cósmico y terrestre dentro de los límites de una caja de 51 mm por 31 mm por 15 mm, una historia narrada en cuatro capítulos de virtuosismo relojero.

CAPÍTULO UNO: AJUSTAR EL UNIVERSO

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

La historia de Jaeger-LeCoultre se basa en la búsqueda y la consecución de la precisión. Una de las primeras invenciones del fundador Antoine LeCoultre fue el Millionomètre, el primer instrumento que permitía medir la micra. Hoy en día, Jaeger-LeCoultre es pionero y líder indiscutible en la creación de excepcionales obras con tourbillon, un mecanismo diseñado para mejorar el rendimiento cronométrico de un reloj. El Reverso Hybris Mechanica Gyrotourbillon 2 (2008) asombró al público y logró premios de cronometría gracias a su volante giratorio multiaxial, mientras que el Reverso Hybris Mechanica à Triptyque (2006) domina el exclusivo uso de un tourbillon con escape isométrico a elipse de alta precisión.Naturalmente, el tourbillon es uno de los protagonistas del nuevo Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 (Quadriptyque). Ubicado a las 7 en el anverso de la caja, un tourbillon volante (llamado así porque la ausencia de un puente superior crea la impresión de que está flotando) realiza una rotación por minuto, que varía continuamente la posición del volante para conseguir una única medición de tiempo medio corregido.

El volante es la esencia de cualquier movimiento relojero, y es fundamental para la medición del tiempo. En una cadencia regular de 4 Hz (28 800 vibraciones por hora), el paso de un segundo se marca cada ocho latidos. Los segundos se acumulan en minutos, horas, días, semanas, meses y años. Reflejo de las excelentes habilidades de la relojería mecánica, el anverso de la caja Quadriptyque muestra las indicaciones de un calendario perpetuo, un mecanismo centenario que indica siempre la fecha correcta pese al número irregular de días de cada mes. Sin olvidar los años bisiestos, el reloj muestra el día 29 de febrero cada cuatro años. La precisión del Calibre 185 de Jaeger-LeCoultre destaca a través de las indicaciones del calendario perpetuo instantáneas, que cambian a medianoche. Además, las complejidades de la construcción del Calibre 185 requerían que la fecha se mostrara a las 5 h sobre la esfera. En Jaeger-LeCoultre, solo la perfecta legibilidad de una Grande Date se consideró aceptable para un reloj de tal prestigio, lo que requirió la creación de un nuevo sistema de discos de indicación de la fecha para albergar las dimensiones del tourbillon volante a las 7 h. El primer capítulo del Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 (Quadriptyque) es una potente declaración de cómo la Grande Maison ha dominado exhaustivamente la expresión del tiempo civil.

CAPÍTULO DOS: UN SONIDO CELESTIAL

Son muy pocas las manufacturas relojeras que poseen experiencia en relojes de pulsera con sonería. El número de manufacturas que los fabrican desde 1870, acumulando un siglo y medio de experiencia y conocimiento, es aún menor. Solo existe una manufactura relojera que tiene más de 200 calibres relojeros con sonería en su inventario histórico y moderno: La Grande Maison du Sentier. El reverso de la caja Quadriptyque es una virtuosa proeza del patrimonio de Jaeger-LeCoultre como maestro e innovador de los relojes de sonería. Mediante el deslizamiento de una palanca situada sobre la corona, el Quadriptyque da rienda suelta a su melodía. Primero, una serie de notas graves, correlacionadas con el número de horas. A continuación, un pareado alterno de notas graves y agudas, correspondientes a los cuartos de hora. Y, para finalizar la melodía, una sucesión de notas agudas, que indican el número de minutos que se sumarán a los cuartos transcurridos. En concierto, el timbre de horas, cuartos y minutos reproduce la hora actual a través de un código musical. El funcionamiento de la sonería del Reverso Quadriptyque es completamente aparente junto a una indicación de la hora secundaria, que muestra la misma hora que la esfera del anverso, en un formato de horas saltantes y minutos periféricos. Cuando el Quadriptyque marca la hora, inicia una sinfonía de muelles, levas, martillos y gongs, y la información acústica confirma la indicación visual de la esfera secundaria.

Jaeger-LeCoultre

Jaeger-LeCoultre

El Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 desvela una ingeniería completamente novedosa de los componentes de sonería para crear un timbre impecable sin pausas entre las horas, los cuartos y los minutos. El mecanismo convencional de repetición de minutos utiliza unos rastrillos especiales que leen la hora en una serie de levas y, a continuación, activan cada grupo de timbres de uno en uno. Esto hace que se produzcan a menudo espacios de silencio entre las notas, especialmente cuando solo hay horas y minutos que anunciar, sin cuartos intermedios. El Hybris Mechanica Master Ultra Thin Minute Repeater Flying Tourbillon (2014) y el Master Grande Tradition Gyrotourbillon Westminster Perpétuel (2019) forjaron avances excepcionales en el savoir-faire de la sonería con la reducción de los intervalos de silencio, pero el Reverso Quadriptyque ha alcanzado la maestría definitiva en este campo. Al refinar e invertir pasos específicos de esta secuencia mecánica, el Quadriptyque ha conseguido eliminar por completo estas lagunas.  El sonido del Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 es una obra ininterrumpida de excelencia acústica. Es el sonido de la innovación en su máxima expresión.

CAPÍTULO TRES: DESCUBRIR LA ÓRBITA

Jaeger-LeCoultre

Jaeger-LeCoultre

Antes del desarrollo formal de los sistemas de cálculo del tiempo, las sociedades primitivas observaban los fenómenos celestes y creaban poderosos mitos e historias en torno a la danza de los astros. Los primeros astrónomos eran también matemáticos, y los instrumentos construidos a partir de sus formulaciones eran capaces de calcular mecánicamente las posiciones de diversos objetos celestes. La interacción entre las distintas órbitas del Sol, la Tierra y la Luna determina los ritmos de la vida, y la relojería evolucionó por primera vez como un medio para poner orden en el mundo que nos rodea. Como Manufactura relojera con casi dos siglos de experiencia en la Alta Relojería, Jaeger-LeCoultre ha dominado todos los aspectos de la expresión del tiempo, desde lo cotidiano hasta lo esotérico. Presentada por primera vez en el Master Grande Tradition Grande Complication (2010), una de las complicaciones características de Jaeger-LeCoultre es la indicación del tiempo sideral, determinado a partir de las estrellas en lugar del Sol. Este año, por primera vez en la historia de la relojería mecánica, Jaeger-LeCoultre reúne en un solo reloj de pulsera tres indicaciones de información lunar: el ciclo sinódico, el ciclo dracónico y el ciclo anómalo. Esta exclusiva combinación micromecánica de indicaciones, ubicada en el interior de la caja integral del Reverso Hybris Mechanica Calibre 185, permite determinar eclipses (tanto solares como lunares) y fenómenos lunares insólitos, como las superlunas.

La mitad superior del interior de la caja integral del Reverso Quadriptyque muestra una representación masiva de las fases lunares en el hemisferio norte. Una luna grabada a láser se oculta y se revela progresivamente mediante un disco móvil de laca azul con brillo dorado, correspondiente a la edad de la luna en el ciclo sinódico. Mientras que las indicaciones convencionales de la fase lunar acumulan un día de error cada 32,5 meses, la indicación de las fases lunares del Quadriptyque requiere únicamente un ajuste cada 1111 años. Bajo la indicación de las fases lunares, a la izquierda, se encuentra un contador con un sol tridimensional microesculpido en oro rosa y orbitado por una pequeña luna hemisférica. El contador muestra el ciclo dracónico, que indica el momento en el que la trayectoria de la Luna se cruza con la órbita de la Tierra alrededor del Sol (conocido como plano eclíptico). Esta intersección, indicada por la alineación horizontal de la luna y el sol en el contador, se produce dos veces en cada ciclo. En este momento, la Luna, la Tierra y el Sol se encuentran en el mismo plano, pero es posible que no estén alineados. Para que los astros se alineen, un fenómeno conocido como sizigia, debe cumplirse una condición adicional: la Luna debe estar en fase nueva o llena. Cuando esto ocurre, se produce un eclipse en la Tierra: lunar, si la Luna está en su fase llena, o solar, si la Luna está en su fase nueva. Sin embargo, la visibilidad real del eclipse depende de varios factores, como la posición geográfica del espectador.

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

A la derecha del contador de ciclos dracónicos, se encuentra una representación abombada de la Tierra esmaltada micropintada, con una luna hemisférica en órbita excéntrica a su alrededor. Este contador representa el ciclo anómalo, que muestra la distancia variable entre la Tierra y la Luna. En su apogeo, la Luna se encuentra a la distancia máxima de la Tierra y está más cerca del perigeo. Cuando la Luna está en su fase llena y se acerca al perigeo, se produce un fenómeno conocido como superluna, en el que la Luna puede parecer hasta un 14 por ciento más grande de lo habitual en el cielo. Sin precedentes en la relojería, la triple indicación del ciclo sinódico, dracónico y anómalo, estas dos últimas patentadas, convierte el Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 en el único reloj jamás fabricado que proporciona tanta información sobre los fenómenos astronómicos.

La familia de relojes Hybris Mechanica de Jaeger-LeCoultre comenzó con el Atmos Mystérieuse de 2003 y, desde entonces, ha crecido hasta presentar cerca de 20 creaciones relojeras innovadoras, como el Master Hybris Mechanica Gyrotourbillon 1 (2004) el Reverso Hybris Mechanica Grande Complication à Triptyque (2006), el Master Ultra Thin Minute Repeater Flying Tourbillon (2014) y el Master Grande Tradition Gyrotourbillon Westminster Perpétuel (2019). La palabra Hybris procede del griego hubris, que hace referencia a la elevada ambición que demostraban los héroes legendarios de la antigüedad. Jaeger-LeCoultre prometió traspasar continuamente los límites de la relojería: una promesa que se ha mantenido de manera fiel durante 18 años.

CAPÍTULO CUARTO: INVERTIR EL UNIVERSO

El Jaeger-LeCoultre Reverso nació en 1931, a partir de la necesidad de proteger los delicados mecanismos relojeros en medio del competitivo ballet de cascos y mazos durante los partidos de polo. Hoy, 90 años después, una danza mucho más antigua se refleja en el Reverso Hybris Mechanica Quadriptyque, que guía el ritmo del calendario según reglas tan precisas y estructuradas como las del majestuoso deporte ecuestre. El Reverso original tenía una única esfera de indicación de la hora, con una caja móvil que podía girarse dentro de la caja integral, para revelar un fondo macizo. La siguiente generación del Reverso incorporó otra esfera en el fondo de la caja, que podía mostrar un diseño distinto para adaptarse a las preferencias estéticas de cada usuario (Duetto), o un segundo huso horario (Duoface) para ofrecer una mayor funcionalidad durante los viajes. El Reverso Hybris Mechanica à Triptyque (2006) representó un salto evolutivo en la innovación relojera, con una tercera indicación ubicada en el interior de la caja integral del Reverso.

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

Este año, se presenta el primer reloj de pulsera del mundo con cuatro rostros: el Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 (Quadriptyque), la máxima expresión del concepto Reverso. En el último rostro del Quadriptyque, el exterior de la caja integral, se muestra una representación de las fases lunares en el hemisferio sur. La mayoría de las indicaciones de la fase lunar representan la perspectiva del hemisferio norte. La indicación de las fases lunares en el hemisferio sur sobre el cuarto rostro del Quadriptyque es la realización del dualismo fundamental del Reverso. Una mapa del cielo con estrellas, grabado y lacado en un degradado de tonos azules, forma el telón de fondo de la luna de oro rosa, todo ello creado en el Atelier des Métiers Rares® de Jaeger-LeCoultre. El secreto de los cuatro rostros funcionales del Reverso Hybris Mechanica Quadriptyque reside en una solución utilizada por primera vez en el Reverso Hybris Mechanica Grande Complication à Triptyque de 2006. Cada día a medianoche, un alfiler surge del movimiento de la caja principal para activar un corrector mecánico en la caja integral, que hace avanzar las indicaciones. El mecanismo que anima las indicaciones de la caja integral se sitúa directamente en la propia caja, sin platinas de movimiento adicionales que aumenten el grosor del reloj. La experiencia de Jaeger-LeCoultre en la relojería ultracompacta hace que el Quadriptyque, a pesar de sus múltiples indicaciones y complicaciones, sea uno de los modelos con grandes complicaciones más fáciles de llevar de nuestra época.

LA PRESENTACIÓN DEL INFINITO

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

Reverso Hybris Mechanica Calibre 185

El Jaeger-LeCoultre Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 se presenta en una caja excepcional con un mecanismo integrado que permite ajustar de forma rápida e intuitiva todas las indicaciones astronómicas y de calendario del reloj después de un periodo de inactividad.

Una corona de dos posiciones situada en el lateral de la caja permite ajustar primero el número de días transcurridos desde la última vez que se utilizó el reloj. Con el Quadriptyque ubicado dentro del marco de soporte de corrección, la corona correctora de la caja puede extenderse a la segunda posición para dar cuerda rápidamente al reloj y establecer la fecha actual de todas las indicaciones astronómicas y el calendario. No hay riesgo de sobrecorregir el reloj ni dañar el movimiento, ya que todo el proceso está controlado por el mecanismo corrector de la caja.

Tras seis años de investigación y desarrollo, el último reloj de la serie Hybris Mechanica ha sido realizado gracias a los 188 años de innovación y experiencia de los talleres de la Grande Maison. Con el Reverso Hybris Mechanica Calibre 185 Quadriptyque, Jaeger-LeCoultre reitera su posición en el apogeo de la relojería mecánica y reafirma su dedicación a ampliar los límites del conocimiento relojero

DETALLES TÉCNICOS – REVERSO HYBRIS MECHANICA CALIBRE 185

  • Material de la caja: oro blanco
  • Dimensiones de la caja: 51,2 x 31 mm
  • Grosor: 15,15 mm
  • Movimiento cuerda manual, Jaeger-LeCoultre Calibre 185

Funciones:

  • Rostro 1: Horas y minutos, tourbillon con segundero, calendario perpetuo instantáneo, Grande Date, día, mes, año bisiesto, día/noche
  • Rostro 2: Hora saltante digital, minutos, repetidor de minutos (con un sistema para evitar cualquier tiempo muerto)
  • Rostro 3: Fases lunares en el hemisferio norte, ciclo lunar dracónico (altura de la luna), ciclo lunar anómalo (apogeo y perigeo), mes, año
  • Rostro 4: Fases lunares en el hemisferio sur
  • Reserva de marcha: 50 horas
  • Hermeticidad: 30 metros
  • Brazalete: Piel de aligátor azul
  • Referencia: Q7103420
  • Edición limitada de 10 piezas

SOBRE EL REVERSO

En 1931, Jaeger-LeCoultre lanzó un reloj de pulsera destinado a convertirse en un diseño clásico del siglo XX: el Reverso. Creado para soportar los rigurosos partidos de polo, sus líneas elegantes y Art Déco y su caja reversible única lo convierten en uno de los relojes más reconocibles de todos los tiempos. A lo largo de nueve décadas el Reverso se ha reinventado continuamente sin comprometer nunca su identidad: ha albergado más de 50 calibres diferentes, mientras que su parte posterior de metal liso se ha convertido en un lienzo de expresión creativa, decorado con esmalte, grabados o piedras preciosas. Hoy, 90 años después de su nacimiento, el Reverso continúa encarnando el espíritu de modernidad que inspiró su creación.