Reportaje gráfico / Editorial

El periplo navideño de este año 2020 no será, en ninguno de los casos, clásico y tradicional; nada más lejos de la realidad tras un año inolvidable para una sociedad duramente sacudida por la pandemia COVID-19 y que tanto ha cambiado las pautas y costumbres sociales.

Pero ello tampoco debe ser un motivo indiscutible para la desesperanza y la tristeza colectiva; siendo el impulso navideño un motor incalculable para animar las campañas comerciales y sociales que inviten a una inercia más positiva para encarar el tramo final del calendario y el inicio de nuevo ejercicio.

Concretamente, Torreguadiaro ya cuenta con el adecentamiento (un poco más especial que años anteriores), para dar la bienvenida a la Navidad en este puente largo de diciembre.