En tiempos emocionalmente difíciles, nada mejor que una reparadora escapada a un lugar donde evadirse por unos días, relajar la mente y cargar las pilas para seguir adelante. Un lugar como Formentera que –al margen de ser un auténtico paraíso natural suspendido sobre las aguas del Mediterráneo– ofrece también otros alicientes para visitarlo en cualquier época del año, más allá de la estival. De cara a este otoño, quienes se dejen tentar por la menor de las Pitiusas podrán disfrutar de estas cuatro atractivas visitas patrimoniales.

1– Molí Vell de la Mola. A las afueras de El Pilar de la Mola. Uno de los seis molinos de viento harineros de la isla, de seis aspas, construido en el siglo XVIII y restaurado en 1994. De forma cilíndrica y techo cónico, consta de tres plantas: la superior, donde están los engranajes; la central, donde se obtenía la harina; y la baja, utilizada como almacen. En los años sesenta tuvo como ilustre huésped al cantautor Bob Dylan. Abierto al público desde el 7 de noviembre hasta mayo, los sábados y domingos, de 10:00 a 14:00 horas. Entrada gratuita.

2–Torre des Pí des Català. Construida en el siglo XVIII para proteger la zona sur: costa de Migjorn. Con una altura de 23 metros, es la única de las cuatro torres defensivas de la isla que, tras su restauración en 2016, permite el acceso a su interior. Un edificio de planta circular en tres niveles. La entrada estaba en la segunda planta, ya que en la primera había un polvorín; y se sube a la plataforma superior por una escalera de caracol. Solicitar cita a través del email: patrimoni@conselldeformentera.cat. Entrada gratuita.

3 – Museo del faro de la Mola. Ubicado al este de la isla, en el propio faro que inspiró a Julio Verne una de sus novelas de aventuras: ‘Hector Servadac’ (1877). En su interior, dividido en dos espacio expositivos, puede verse una maqueta de todo el edificio, un llaüd (barca tradicional) a escala y diversos objetos relacionados con la pesca, el mar y los faros, ademas de diversos vídeos. Visitas semanales de martes a sábado, entre las 10:00 y las 14:00 horas. Entrada: 4,50 euros.

4 – Museo Etnográfico. Se encuentra en Sant Francesc, la capital de la isla, y fue creado en 1993. Un auténtico viaje al pasado a través de herramientas, utensilios, muebles, indumentaria e instrumentos que permiten al visitante hacerse una idea de cómo era la vida cotidiana en la isla hasta mediados del siglo XX. A partir del 3 de noviembre, visitas de martes a viernes, entre 09:00 y 14:00 horas. Entrada gratuita.