Adrián Otaegui ha obtenido en Escocia su tercera victoria en el European Tour con un vendaval de juego y birdies en el campo de Fairmont St. Andrews, donde arrancaba ayer, domingo, 18 de octubre, con cuatro golpes de desventaja respecto del inglés Matt Wallace. Ni el frío ni la competencia fueron obstáculo suficiente para el vasco, que activó el modo arrollador en el Scottish Championship.

La semana de Adrián Otaegui fue prácticamente capicúa: comenzó con un vueltón espectacular de 62 golpes (-10) que le reportó el liderato, continuó con dos 70 (-2) que le relegaron a la tercera posición y finalizó con un imperial 63 (-9). Entre la primera y la última ronda, diecinueve birdies y un único bogey.

El golfista español arrancaba esta cuarta y definitiva manga con la consigna clara y precisa de buscar el birdie con cabeza para intentar cazar a Matt Wallace, su compañero de partido junto a Garrick Porteous. La cumplió en el primer hoyo, en lo que fue un pequeño anticipo de lo que se venía a partir del 5: siete pajaritos en nueve hoyos.

Este ritmo abrumó al inglés, que únicamente en el hoyo 17 consiguió situar su vuelta bajo par. Para entonces, ya era tarde; Otaegui ya se había ido hasta más allá del -20. Con un birdie final marca de la casa -hierrazo y un putt fino-, el español estableció el -23 final, muy alejado del -19 de un Wallace que optaba a su quinta victoria en el Tour.

En Fairmont St. Andrews también pasó corte Gonzalo Fernández-Castaño (T33, -2), que cedió algunas posiciones en la ronda final.

Esta es la tercera victoria de Adrián Otaegui en el European Tour. Se estrenó en el Saltire Energy Paul Lawrie Match Play 2017 y confirmó su estatus de ganador en el Belgian Knockout 2018. De paso, este triunfo es el tercero del golf español en la temporada 2020 del máximo circuito continental: ganaron Pablo Larrazábal en el Alfred Dunhill Championship, primera cita del calendario, y Jorge Campillo en el Commercial Bank Qatar Masters celebrado en marzo.