No hace falta recurrir a muchos símiles para definir la calidad, la belleza y la dificultad del Real Club Valderrama, pero el que ha utilizado Pablo Larrazábal en la rueda de prensa previa al inicio del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters no puede ser más explicativo: “Valderrama es el Augusta europeo”. Poco antes de que la competición empiece en la única prueba del European Tour que se juega en España en la temporada 2020, Larrazábal daba forma con sus declaraciones a un sentir común entre los 21 jugadores españoles: las victorias en Valderrama saben a gloria.

“A mí me ocurre con Valderrama lo que le pasa a Fred Couples o a José María Olazábal con el Augusta National. El campo les da algo que les hace subir el nivel y jugar bien. Valderrama me da eso, cuando ves esta perfección de campo, los mejores greens del Circuito Europeo, da igual lo mal que estés jugando”, resumía el barcelonés. “Este es un campo en el que lo he hecho bien en el pasado y al que le tengo muchas ganas, me podría retirar después de ganar en Valderrama. Ganar aquí con mi gente sería un sueño. Este es el Augusta National de Europa, ¿quién no quiere ganar en Augusta?”.

Aunque a las bellas postales que ofrece el Real Club Valderrama les falte el remate del público, seguirán planteando un desafío a los jugadores congregados en el campo sanroqueño. A Pablo Larrazábal le motiva el reto.

“Todo cambia cuando juegas un campo en el que no hace falta pegar muy fuerte, sino ponerla en la calle. Ahí es donde me siento cómodo, no cuando hay que pegar 300 metros a la bola porque no los pego. No me siento cómodo cuando las calles miden 50 metros de ancho porque no te concentras en lo que tienes que hacer, sino en pegarle fuerte, y ese no es mi juego”, explicaba el ganador del Alfred Dunhill Championship de esta temporada. “En Valderrama hay que colocar la pelota, hay que jugar muy buenos hierros medianos y cortos. Si fallas el golpe tienes que ser imaginativo para poder dejarla cerca, tienes que pelear todos los golpes y estar concentrado de principio a fin”.

A preguntas de la prensa, Larrazábal también aprovechó para recordar a colectivos a los que homenajea desde hace unas semanas con su atuendo de la primera jornada de cada torneo.
 
“Somos unos privilegiados, pero en nuestro país hay mucha gente que lo ha pasado muy mal. Mucha gente ha perdido a seres muy queridos por la pandemia y hace ya unas semanas decidí vestir de negro las primeras vueltas de los torneos hasta final de año. Y no es solo pandemia, tengo muchos amigos negros, japoneses, chinos, que con todo lo que ha ocurrido en Estados Unidos lo están pasando muy mal. Esto es un pequeño detalle para ellos”.