El verano ya está aquí y este año más que nunca hay que protegerse del sol, ¿pero lo hacemos de una forma adecuada?

Hay que tener en cuenta que el sol emite diferentes tipos de radiaciones, entre las que destacan los rayos ultravioleta y los infrarrojos, responsables de efectos beneficiosos y perjudiciales sobre la piel. Dentro de las radiaciones ultravioletas existen dos tipos: las B (UVB) y las A (UVA). Las UVB, aunque de mayor energía, penetran poco en la piel. Son responsables del enrojecimiento y desencadenan el proceso del verdadero bronceado. Las UVA penetran más profundamente en la piel, siendo responsables, además de la pigmentación inmediata, de las alergias solares y del fotoenvejecimiento de la piel a largo plazo. La exposición inadecuada al sol puede provocar diferentes efectos adversos tales como: insolaciones, quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel, alteraciones del sistema inmunitario, afecciones oculares y cáncer de piel. La mejor forma de evitar dichos efectos es utilizar un tipo especial de cosméticos: los protectores solares o fotoprotectores.

Lo primero que hay que tener en cuenta para elegirlos es que no todos son iguales, y que, dependiendo del tipo de piel y de la zona a aplicar, hay que optar por uno o por otro. Para poder elegir adecuadamente el protector solar, se debe conocer el fototipo de piel que tiene cada uno que se determina, según la clasificación de Fitzpatrick, por el color de la piel, de los ojos, del cabello y de la capacidad para brocearse, algo que, a día de hoy solo hacen un 36% de los españoles:

Fototipo 1
Es el que tienen las personas con la piel muy blancamuchas pecascabello pelirrojo o rubioojos claros azules o verdes y cuya piel no se broncea, solo se enrojece, protección recomendada: SPF más de 50.

Fototipo 2
Los que tienen la piel blancaalgunas pecascabello rubio o castañoojos azules, verdes o grises, la piel no se broncea casi nunca, protección recomendada: SPF más de 50.

Fototipo 3
Aquellos con la piel morena claraninguna pecacabello castañoojos grises, verdes o café, la piel se broncea de una forma media, protección recomendada: SPF de entre 50 y 30.

Fototipo 4
Es el que tienen las personas con la piel morenaninguna pecacabello castaño oscuroojos oscuros, la piel se broncea rápido, protección recomendada: SPF de 30.

Fototipo 5
Para los de piel muy morenaninguna pecacabello negro o caféojos negros o cafésse broncea muy rápido, protección recomendada: SPF de 30 a 15.

Fototipo 6
Aquellos con la piel oscuraninguna pecacabello negro o caféojos oscurosse broncea muy rápido, protección recomendada: SPF de 15.

No obstante, lo más importante es estar siempre protegidos ante los rayos solares y es preferible pasarse a quedarse corto por ello es conveniente no solo elegir los protectores solares adecuados según el fototipo sino también aquellos que contengan filtros frente a los rayos UVA y UVB.

Usar un protector solar adecuado a nuestra piel y hacerlo de la manera correcta es fundamental, de hecho, el riesgo a padecer cáncer de piel en tres de cada cuatro casos podría reducirse si desde la infancia tuviéramos unos hábitos saludables al sol, por lo que los expertos de Nutritienda.com aconsejan cómo usar el protector y cómo actuar para prevenir daños en la piel:

Cuándo aplicarlo. Lo primero que hay que hacer es aplicar el protector solar con la piel bien limpia unos 25 o 30 minutos antes de la exposición solar.

Dónde aplicarlo. Hay que aplicarse la protección en todo el cuerpo, y especialmente en zonas que suelen olvidarse, como las orejas, el cuero cabelludo, el empeine, los labios y la cara externa de las manos.

Cada cuánto aplicarlo. Si uno va a pasar mucho rato dentro del agua, hay que renovarlo nada más salir de ella, y si se va a estar mucho tiempo al sol hay que tener en cuenta que el Factor de Protección Solar (FPS o SPF) de la crema que nos echemos indica el tiempo que aumenta la capacidad natural de nuestra piel para responder a la radiación solar. Es decir, si nuestra piel se quemaría normalmente sin crema a los 20 minutos de exposición y utilizamos un protector factor 15, a los 35 minutos deberíamos de volvernos a reaplicar la primera vez y luego cada 15 minutos aproximadamente, incluso cuando se está debajo de la sombrilla. Obviamente son cifras aproximadas, todo dependerá de la hora del día en la que nos encontremos o el lugar donde estemos.

Para qué aplicarlo. Es importante también usar protector no sólo cuando se va a la playa o la piscina, hay que ponerse crema antes de salir de casa, para ir a trabajar, dar un paseo, hacer deporte o cualquier exposición solar por pequeña que sea.

Pero no solo hay que seguir estos consejos de cómo utilizar el protector solar, además, para prevenir daños en la piel hay que intentar evitar las horas de sol más agresivas que son de 13h a 16h, no permanecer bajo el sol largos periodos de tiempo, usar gafas de sol, sombrillas y ropa para protegerse, beber agua con frecuencia para hidratar la piel y no confiarse aunque esté nublado. Y es fundamental también vigilar si tenemos marcas en la piel que hayan cambiado de color, tamaño o forma, o son diferentes del resto que tenemos, si tienen varios colores, si son asimétricas o sus bordes son irregulares, con una superficie brillante, tacto escamoso o áspero, si su tamaño es superior a 6 mm y por último si pican, sangran y parecen una herida que no cicatriza. En cualquiera de estos casos mejor acudir a un dermatólogo.

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