Ahora que, aparentemente, el COVID19 nos da un respiro y podemos recuperar algo de libertad, surgen nuevos conflictos familiares dentro de lo que nos ha dado por llamar nueva normalidad. Si no hay acuerdo en casa sobre cómo afrontar las nuevas maneras de relacionarse, es normal que haya discusiones. La cuestión está en la manera individual de asumir como propias las recomendaciones que vienen desde fuera, a menudo, politizadas y envueltas en polémica. En fin, que podría resultar hasta interesante profundizar sobre la confusión social y los bulos si no estuviéramos hablando aquí de algo tan incuestionable como la salud y la convivencia. Bien, pues suponiendo que nadie negará a estas alturas que estos valores – salud y convivencia- constituyen una motivación real para socializar asumiendo nuevos compromisos con nosotros mismos y con los demás, aquí van 3 recomendaciones para desconfinar sin discusiones:

  1. Catalina Bernaldo de Quirós

    Catalina Bernaldo de Quirós

    Conversaciones constructivas: Dejando, con profundo respeto, a parte los duelos de quienes han perdido a un ser querido a causa de esta enfermedad, es fácil caer ahora en conversaciones que son interminables intercambios de quejas sobre lo mal que están las cosas. Estas conversaciones, cuando no conducen a nada constructivo, son perjudiciales para la salud. Independientemente de tu opinión sobre cómo ha gestionado el gobierno la crisis, la virulencia y transmisión del virus, la vacuna y todo esto; por muy opuestas que sean tus opiniones a las de tus familiares o amigos, procura que las discusiones sean respetuosas y aporten algún dato constructivo.

  2. Hábitos saludables: Ya que aun no hay vacuna ni tratamiento, lo mejor que uno puede hacer es cuidarse y cuidar a los demás. Que dudar de esto no sea motivo de controversia.
  3. Distancia social: A quienes se lanzan a dar dos besos y abrazar como si lo más grave que nos hubiera pasado en los últimos meses hubiera sido no poder apiñarnos en un bar a tomar cañas, con toda la educación, darles a entender -antes de que se te abalancen y no después- que se mantengan a 2 metros. Claro que para que esto tenga sentido, han de estar de acuerdo en hacerlo así todos los miembros de la unidad de convivencia.
Mediación

Mediación

Mediation: 3 Points for building new normality without arguing

Now that, apparently, COVID19 is giving us some breathing space and we can get a little freedom back, new family conflicts are arising within what we have come to call the new normality. If there is no agreement at home about how to tackle new ways of socialising, it is normal that there are arguments. The matter concerns the individual way of assuming the recommendations from the outside world, which are often politicised and enveloped in controversy. Ultimately, it could be interesting to take a deeper look at the social confusion and rumours if we weren´t talking here about something as unquestionably vital as health and coexistence. So, supposing that at this point nobody will deny that these values – health and coexistence- constitute a real motivation for socialising while assuming new commitments to ourselves and others, there are 3 recommendations for deconfinement with arguments:

  1. Constructive conversations: Setting aside, with deep respect, the mourning of those who have lost a loved one due to this illness, it is now easy to get into conversations that are endless exchanges of complaints about how bad things are. These conversations, when they don´t lead to anything constructive, are damaging to health. Regardless of what you think about how the government has managed the crisis, the virulence and transmission of the virus, the vaccine and all that; however opposing your opinions are to those of your family and friends, try to ensure that discussions are respectful and add some constructive data.
  2. Healthy habits: As there is still no vaccine or treatment, the best thing you can do is look after yourself and look after others. Doubting this should not be a source of controversy.
  3. Social distancing: To those who jump in to give the two kisses and hug as if the most serious thing that had happened to us over recent months had been not being able to gather in a bar to drink beers, with complete politeness, inform them -before they move in on you and not afterwards- that they should remain 2 metres away. Of course, for this to make sense, all the members of the social unit have to agree to do it.