Está claro que el uso generalizado de los smartphones ha aportado muchas ventajas al día a día de sus usuarios y más durante el tiempo que todos hemos tenido que estar casi completamente confinados en casa.

Un estudio de www.puntronic.com acerca de las horas que los españoles pasan usando su móvil reveló que, antes del decreto del estado de alarma, la media diaria estaba en 3 horas y 15 minutos, de las que consultar las redes sociales llevaba casi la mitad de ese tiempo. Pero en apenas un mes y medio, ese uso se ha disparado más de un 55% hasta las 5 horas y 5 minutos. Además, actualmente un 50% de los españoles llega a mirar el móvil una vez cada 5 minutos y un 80% reconoce que es lo último que ve al acabar el día e irse a dormir y lo primero que consultan por las mañanas al despertarse.

Pero, incluso la mejor cosa del mundo puede volverse dañina si se usa de forma inapropiada. Y esto es precisamente lo que está empezando a pasar con los móviles: que, a base de usarlos todo el día, están apareciendo nuevas patologías que tienen a médicos y psicólogos bastante preocupados. Toma nota a estos consejos y consigue “desengancharse” de tu móvil:

– Desactivar las notificaciones de redes sociales, mensajes, apps, etc y ponernos un horario limitado para consultarlos.
– Pedir a nuestros familiares y amigos que si hay algo urgente nos llamen en lugar de enviarnos mensajes.
– No tener el teléfono a mano cuando estemos estudiando ni cuando vayamos al baño.
– Dejar de utilizar el móvil al menos dos horas antes de irnos a dormir, y en la cama tratar de conciliar el sueño leyendo un libro o viendo la televisión. Además, es preferible usar un despertador de los de toda la vida y a ser posible dejar el smartphone en otro cuarto.
– Realizar otro tipo de actividades que sustituyan al uso del móvil como algo de ejercicio o dar paseos ahora que se va a poder, cocinar, leer un libro no electrónico, practicar algún tipo de manualidad.
– En los desayunos, comidas y cenas en familia apartar de la mesa el móvil.
– Se puede bloquear el acceso a ciertas aplicaciones durante horas o días y de esta manera utilizarlas menos y de esta manera ir desenganchándose poco a poco.
– Mantener una postura correcta para que su uso no dañe nuestras cervicales y músculos. Poner el móvil a una distancia prudencial, ni muy pegado ni muy alejado y tratar de no usarlo más de diez minutos seguidos.
– Ahora que pasamos más tiempo con nuestra familia, tratar de comunicarnos más, hablar de lo que vamos a hacer en el futuro, recordad viajes juntos y durante este tiempo poner el teléfono aparte y en silencio.
– Cuando vayamos a cargar el móvil, lo mejor es hacerlo en una habitación diferente a la que estamos o en el lugar de la casa donde pasemos menos tiempo.
– En general, lo más conveniente es ponernos un límite de horas diarias para utilizar el móvil, se puede consultar nuestro uso de tiempo diario y comprobar si estamos cumpliendo los objetivos propuestos.