La historia del golf en Sotogrande estaría incompleta sin dedicar un capítulo a aquellos niños que llegaron de Guadiaro para trabajar en el Real Club de Golf como caddies. Un nutrido grupo de jóvenes dispuesto a aprender un oficio de manos de un deporte del que pocos habían oído hablar y en el que muchos descubrieron su gran pasión.ARCHIVOHCPLa historia del golf en Sotogrande estaría incompleta sin dedicar un capítulo a aquellos niños que llegaron de Guadiaro para trabajar en el Real Club de Golf como caddies. Un nutrido grupo de jóvenes dispuesto a aprender un oficio de manos de un deporte del que pocos habían oído hablar y en el que muchos descubrieron su gran pasión.

 Cualquier escenario era bueno para poner en práctica aquella disciplina para la que algunos, incluso, se construyeron sus propios palos de madera. Tras mucho insistir y gracias al apoyo de Miguel Preysler (por entonces director general de Sotogrande), aquellos nuevos golfistas consiguieron que Joseph Mc Micking les dejasen practicar en Las Aves (hoy Real Club Valderrama) con la creación de un club con Andrés Moncayo a la cabeza. Sin duda, aquel, fue un gran paso en la democratización del golf en España y el germen de la creación del Club de Golf Municipal La Cañada. El golf había llegado para quedarse.

Este artículo fue publicado en la edición de primavera de La Revista de Sotogrande 2019, no te pierdas el resto de contenidos de este número: