En tiempos de coronavirus cada vez se impone más la necesidad de protección. Recomiendan usar mascarilla, pero es complicado conseguir una y, en la mayoría de los casos, hay que conformarse con un ‘tapa bocas’ casero o una mascarilla quirúrgica.

Hay que saber, sin embargo, que no todas las mascarillas tienen la misma función y, mucho menos, similar eficacia ante el virus actal.

Existen tres tipo de mascarillas: higiénicas, quirúrgicas y de alta eficacia.
Las higiénicas son las que se están viendo proliferan con esta pandemia. Tapa bocas realizados de manera artesanal con retales, que solo sirven de barrera.
El segundo tipo son las quirúrgicas. Éstas son las típicas mascarillas que se ven en los hospitales, dentistas, etc. Está diseñadas para evitar el contagio, pero no protegen al que las lleva. Retienen las gotículas de saliva que contienen el virus si una persona está infectada, por lo que son un paso más en cuanto a nivel de eficacia que las higiénicas.

Por último, están las llamadas mascarillas de alta eficacia, que se dividen a su vez en FFP1, FFP2 y FFP3, en función de su capacidad de filtración. Las mejores son las FFP3, que tienen una filtración del 98%, pero que son practicamente imposibles de conseguir estos días.
Las más vistas estos días son las N95. Estas mascarillas son de denominación americana y están entre las FFP2 y las FFP3 de Europa.