San Valentín, la gran fiesta del amor. Un día marcado en el calendario en el que las parejas suelen hacerse regalos, salir a cenar y demostrar de manera pública su amor. En ocasiones, sin embargo, el estrés y los nervios pueden convertir esta bonita jornada en una pesadilla. ¡Que no cunda el pánico! Todavía se pueden encontrar ideas que dejarán a la otra persona con la boca abierta. Toma nota:

–          Para aventureros: Lo material se queda en un segundo plano y las experiencias y momentos especiales son las nuevas formas de conquistar. Por eso, una escapada de fin de semana a una casa rural, donde poder desconectar, es una de las propuestas que más gusta. Aunque saltar en paracaídas, un curso de esquí, submarinismo o conducir un Ferrari a más de 200 km/h -eso sí, en un circuito reglamentario- son otras de las opciones para probar la adrenalina.

–          Ideas únicas: Algo más clásico pero que siempre triunfa es un desayuno a domicilio y en la cama. En la actualidad, hay empresas que preparan una cesta con frutas, repostería casera, zumos, café y algún detalle personalizado. Para no madrugar, un brunch en la terraza de un hotel con vistas a la ciudad es otra de las ideas para empezar en este día. Y para coronarse, un relajante masaje para aliviar el estrés diario.

–          Para tradicionales: Un ramo de rosas con una nota, una joya, una corbata, unos bombones…. No es necesario arriesgarse cuando sabes que es lo que esa persona especial necesita o quiere. Este tipo de detalles son una apuesta segura que nunca pasan de moda y siempre suman puntos. en la pareja.

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