Mientras, entre el gobierno británico y el europeo, según avanzaron, fijan un periplo de transición hasta el próximo 31 de diciembre de 2020 en el que negociarán su relación futura. Durante esos 11 meses, la UE tratará a Reino Unido, de hecho, como si fuese un Estado miembro: se mantienen los derechos de los ciudadanos de acuerdo con el acervo comunitario, el mercado común y la unión aduanera.

Brexit

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Por tanto, los británicos y los ciudadanos comunitarios podrán residir, trabajar, viajar, acceder a los servicios públicos (como la sanidad) y comerciar como hasta ahora hasta final de año. En cuanto a la relación con Gibraltar, poco más variará en ese periodo con un tránsito normal de trabajadores y ciudadanos (previsiblemente sustituyendo el DNI por el Pasaporte). Continuarán en vigor todo tipo de acuerdos del tipo policial, judicial y tributario en el que instituciones y administraciones de uno y otro lado de la verja mantienen a día de hoy (lucha contra el contrabando de tabaco, intercambio de información policial, cooperación aduanera, colaboración estrecha para legislación aduanera y todo tipo de materias que afecten tanto al Peñón como a la Comarca).

Ambos gobiernos han publicado guías online para explicar las consecuencias del Brexit. Puede conocer más detalles aquí. No obstante, conviene prepararse para lo que pueda venir después del 31 de diciembre: tanto si se alcanza una nueva relación como si hay un Brexit duro y la salida definitiva se hace sin acuerdo.