En el corazón del Mediterráneo, Malta brilla con luz propia. Valletta, su capital, ofrece una historia única en la zona, así como una extraordinaria oferta cultural que la perfila en el destino ideal para disfrutar de una corta escapada en cualquier momento del año.

Valletta es el lugar idóneo desde el que poder adentrarse en la atractiva historia de este archipiélago, con monumentos tan fascinantes como la Concatedral de San Juan donde habita “La decapitación de San Juan”, la obra más importante del renombrado pintor italiano Caravaggio. Asimismo, en Valletta encontramos uno de los mayores exponentes de la cultura europea, el Teatro Manoel, que nos traslada al siglo XVIII, y que ostenta el privilegio de ser el tercer teatro más antiguo de Europa que sigue en funcionamiento hoy día.

Valletta, cargada de una impresionante y rica historia proporciona también momentos de respiro, de relajación tanto de la mente como del cuerpo. Tan solo contemplando las hermosas vistas desde el Gran Puerto, apreciando las conocidas como “tres ciudades” (Senglea, Conspiscua y Vittoriosa) o recorriendo la llamativa bahía azulada en barco a la vez que disfrutamos de la suave brisa del mar y del delicado balanceo del barco, todo el estrés, los problemas y preocupaciones se sumergen en las profundidades del imponente mar.

Un rincón perfecto para perderse en su paisaje fortificado, en una belleza singular que domina el ambiente, en unos muros y fachadas de piedras doradas rebosantes de la historia más antigua de la ciudad. Pero Valletta no solo es cultura y relax. También hay numerosos bares y pubs donde disfrutar de la cultura, amabilidad y diversión maltesas.