Un pequeño grupo de jóvenes alumnos del Colegio Internacional de Sotogrande decidieron afrontar el duro reto de diseñar y fabricar un vehículo para el Hiperbaric Challenge. Presentaron su resultado en el espacio de Luxury Gardens, donde asistió como muestra de apoyo uno de los principales soportes del proyecto: Maserati Iberia.

El Hiperbaric Challenge es un programa educativo orientado a estudiantes de diferentes niveles formativos, que incluye ciclos formativos de grado medio y superior. Consiste en el diseño, construcción y prototipado de un coche de inercia. Los equipos de Hiperbaric Challenge, orientados por un profesor, “desarrollan su talento y capacidad de innovación, potencian el trabajo en equipo, y descubren su vocación científica y tecnológica”, tal y como señalan los responsables de la iniciativa.

En este caso, el equipo del Colegio Internacional de Sotogrande estaba liderado por Carmelo Sánchez Martín (Head of IT del Colegio) y David Álvarez del Pino (profesor). Estaba compuesto por siete alumnos de diferentes edades, que desarrollaron su vehículo teniendo en cuenta desde los aspectos técnicos hasta los patrocinadores que proporcionaran los fondos para los equipos necesarios.

Uno de ellos ha sido Maserati Iberia. Como ha apuntado Luis Ruiz, de Maserati Iberia, no suelen participar en este tipo de iniciativa. Sin embargo, cuando la conocieron, pudieron comprobar el gran entusiasmo y nivel de los estudiantes, y eso les decidió a participar. De hecho, si consiguen ganar, se llevarán al equipo a la fábrica de la compañía en Módena. Ruiz apuntó que van a seguir apoyando el proyecto para mejorarlo. Así mismo, incentivó a los alumnos con la presentación de algunos de sus prototipos (se mencionó el de las llantas que están planificando) a los ingenieros de la fábrica de Maserati, por lo que sus diseños podrían inspirar o, incluso, llegar a desarrollarse.

Los estudiantes participaron en la edición de este año, celebrada en Burgos en el mes de junio. Se tuvieron que enfrentar a algunos problemas, como algún fallo técnico, que tuvieron que resolver sobre la marcha. Es uno de los retos de Hiperbaric Challenge: superar las adversidades con técnica y abordar cada problema para darle una solución óptima. A pesar de ello, quedaron en una nada despreciable décima posición, por lo que el proyecto promete mejorar sus posiciones en la próxima competición.

El vehículo tenía un peso de 93 kilos, y para la próxima edición tienen previsto dotarlo de algo más de masa para rozar el máximo permitido en la competición (100 kilos). Tienen previsto también incorporar algunas innovaciones al volante, como un sistema adicional de seguridad y la posibilidad de que se pueda quitar de su eje, con el fin de que el conductor pueda abandonar el vehículo con más facilidad.

El evento se desarrolló en la zona de Luxury Gardens, en el Santa María Polo Club. Paco Calle, de Luxury Gardens, animó a los estudiantes a continuar trabajando en esto, y expuso algunos de los méritos de este pequeño grupo de ingenieros que tiene, sin lugar a dudas, un futuro muy prometedor.