La despedida de 2017 y la llegada de 2018. Viajes para decir adiós y soñar con el futuro, celebrándolo lejos de casa. Aquí tienes algunas propuestas originales y con estilo para estos días:

Aurora boreal en los fiordos noruegos
Viajar a lo largo de la centenaria ruta del Expreso del Litoral es hacerlo a bordo de una de las grandes instituciones de Noruega. Durante más de un siglo estos barcos han surcado la costa más salvaje de Europa, bajo el sol de medianoche en verano y a través de la noche polar en invierno, manteniendo unidos los dos extremos del país. El Expreso del Litoral no es un crucero; es un servicio de línea regular que navega bajo la bandera del servicio postal. Y sin embargo son miles los viajeros que cada año, desde hace ya 120, suben a bordo de estos navíos para emprender la ruta del norte.

Despedir el año comiendo lentejas en Sicilia
Dice la tradición italiana que si se quiere que el año nuevo sea muy feliz, en la noche del 31 de diciembre hay que olvidar las 12 uvas y atiborrarse de lentejas. Cuantas más se coman, mejor será el año. Si se quiere seguir la tradición italiana, uno de los mejores escenarios para hacerlo es Sicilia, la isla del barroco, de los templos griegos, de las villas romanas, de las catedrales normandas, de los pueblos marineros, de la gastronomía mediterránea, de la geografía intrincada… La naturaleza parece haber destinado a esta tierra todas sus maravillas: montañas, colinas y, especialmente, el mar, que con sus increíbles colores, la transparencia del agua y la belleza de sus fondos marinos lo convierten en único. En esta tierra, el Mediterráneo ofrece escenarios, olores y sabores intensos que sólo una naturaleza incontaminada es capaz de ofrecer.

Croacia, Montenegro y Bosnia Herzegovina
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Dubrovnik es sin duda la perla del Adriático croata. Fundada en el año 600 por refugiados de Epidauro, en Grecia, la Dubrovnik medieval fue la ciudad-estado más importante después de Grecia. Como aquella, la vieja ciudad, Stari Grad, conserva una gran cantidad de monumentos como recuerdo de aquella época, y posee un maravilloso casco urbano que invita al viajero a trasladarse a otras épocas y a sentir el calor humano de las personas que lo habitan, con plazas pavimentadas con mármol, calles adoquinadas y en cuesta, conventos, iglesias, fuentes y museos, todos construidos con la misma piedra de color claro, al igual que la impresionante muralla que la rodea.  Info: www.catai.es

Recibir 2018 navegando por el Duero
Los cruceros fluviales está de moda entre los españoles y cada día crece el número de personas que se animan a hacerlos. No tienen nada que ver con los marítimos; los fluviales permiten disfrutar del paisaje en cada momento, descubrir los lugares de escala a pie, tienen una dimensión casi familiar y un trato más íntimo. La compañía Croisi Europe, líder en el mercado europeo propone un corto crucero exclusivo para españoles navegando por el Duero con salida y regreso a Oporto y posibilidad de salir desde Salamanca con traslado opcional en autocar. Se visita Crestuma y Regua, se pasan las esclusas de Carrapatelo, las más altas de Europa con 37 metros de desnivel y se recibe el año nuevo a bordo del barco en la desembocadura del río Duero disfrutando de la agitada vida marina y pasando allí esta especial noche con la cena de Fin de Año en un marco extraordinario.  www.croisieurope.es

Una Navidad distinta en Islandia
La Navidad en Islandia o Jól, se celebra desde primeros de diciembre, cuando muchas casas empiezan a decorarse a excepción del árbol que se decora el día 23 de diciembre y las luces del mismo son encendidas cuando las campanadas de las iglesias interrumpen las celebraciones a las seis de la tarde de la víspera del día de Navidad. En Islandia no tienen la misma tradición que en otros países con Papá Noel, aquí se dice que 13 troles traviesos llamados “Yulemen”, del 12 al 24 de diciembre descienden de la montaña azul Bláfjöll, situada en los alrededores de Reykjavik, haciendo travesuras a los niños que se han portado mal, si de lo contrario han sido buenos, entonces les dejarán regalitos o dulces en sus casas. Lo que sí hay es comidas especiales para cada día: El 23 de diciembre o St. Thorlakur’s Day, se realiza un pescado fermentado, que normalmente suele ser una raya, típico de los fiordos del oeste, el 24 de diciembre se come Hamborgahryggur que es la espalda del cerdo o también se cocina cordero asado, perdiz de las nieves o pavo, plato típico americano, el 25 de diciembre o Jóladagur se saborea Hangikjöt, jamón de cordero ligeramente ahumado o tibio, acompañado de patatas, guisantes, col roja con salsa blanca. Finalmente el 26 de diciembre o Annar Jóladagur, se come lo que ha sobrado del día anterior. Si quieres viajar a Islandia en estas Navidades, te proponemos una escapada a la capital islandesa para disfrutar de unas festividades diferentes.