La Ruta de los Viajeros Románticos, conocida como el Camino inglés, es aquella que atravesaba el Campo de Gibraltar y la serranía hasta llegar a Ronda. Una apasionante recorrido, que fue centro de todas las miradas en el siglo XIX, cuando románticos llegados de todo el mundo lo transitaban en busca de aventuras que los hicieran sentirse vivos. Dos siglos después, la Asociación de la Ruta de los Viajeros Románticos (ARUVIRO)  trabaja para recuperar esas sendas y revivir aquellas grandes experiencias que Faustino Peralta, Presidente del Centro de Estudios de Ronda y la Serranía y Redactor del Proyecto, narra para los lectores de La Revista de Sotogrande:

 

Nunca hasta el siglo XIX España había despertado tantísimo interés en el resto del planeta: todo un mundo de aventura, exotismo, fantasía, leyendas, pasión, sensualidad, paraíso, paisajes increíbles, historia…, se presentaba desconocido hasta entonces para miles de viajeros. España se puso de moda y todos querían relatar lo que aquí veían y sentían.

La entrada a nuestro país se hacía, mayoritariamente, a través de los Pirineos (por tierra), Portugal y Gibraltar (por mar), y muy especialmente por este último lugar, ya que el puerto de la colonia británica facilitaba lógicamente la llegada de sus escritores compatriotas, y eran precisamente los militares de la guarnición los que daban a conocer las maravillas que circundaban la Roca y las montañas y pueblos de la serranía rondeña. Se inicia aquí, en el Campo de Gibraltar y la Serranía de Ronda, pues, el desarrollo turístico de lo que con los años se ha convertido en el sector económico más pujante de nuestro país. Fuimos, por consiguiente, los pioneros del turismo actual.

La atracción por nuestra tierra había dejado una huella indeleble en la literatura y en el arte europeos, propiciando el desarrollo de una corriente romántica de fortísima personalidad, que sustituyó la racionalidad clásica anterior de los países incluidos en el llamado Grand Tour, de los que fuimos entonces excluidos. Aquella omisión fue grandemente compensada por el romanticismo posterior, que convertiría a España en uno de sus símbolos universales, y por ende fundamentalmente Andalucía, y dentro de Andalucía Ronda, Granada, Sevilla y Córdoba.

Pero nuestro territorio, en la mar de ocasiones, era lo primero que ellos descubrían de nuestro país: el Campo de Gibraltar, atravesar la Serranía y llegar a Ronda, y desde aquí dirigirse, tras disfrutar de la primera de sus metas, a Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada; aunque para los románticos hablar de metas es un decir, porque para muchos de ellos la clave o “el placer del viaje estaba en ir y no llegar” (T. Gautier).

Nuestra serranía les ofrecía la fuerza sensitiva que ellos buscaban, una naturaleza y paisajes espectaculares –aquí nace también la concepción moderna que tenemos del paisaje, y que los románticos crearon y divulgaron con notable éxito–, unas leyendas, unos pueblos, una historia y unas reminiscencias orientales que pervivían siglos después en nuestras costumbres, en nuestra fisonomía, en nuestro lenguaje, en nuestra arquitectura y urbanismo.

El hasta entonces tranquilo hombre europeo, partía rumbo a la aventura en busca del auténtico paraíso perdido, no sin antes sortear en el camino innumerables peligros que excitaban aún más sus sentidos e imaginación.

Recuperar aquellos itinerarios de  “La Ruta de los Viajeros Románticos”, conocidos como “El camino Inglés” que realizaban aquellos viajeros decimonónicos para, tras desembarcar en Gibraltar, adentrarse hacia el interior de la península por esta gran ruta histórica y legendaria, varias veces frontera, por el surco intrabético que la atraviesa;coras, taifas y dominios benimerines; ruta de pueblos moriscos, ruta del contrabando, sierra de guerrilleros antifranceses, santuario del bandolerismo andaluz… que además posee otros ingredientes añadidos: por sus valores culturales y etnográficos, por sus valores paisajísticos y medioambientales, por su patrimonio histórico, identitario y humanístico, que se suma a todo lo anterior y convierte esta gran ruta, sin duda alguna, en una de las más interesantes y atractivas que se pueden ofrecer hoy por hoy en España.

Constituye a su vez la temática perfecta e idónea para unir lazos entre los pueblos de la Comarca Natural de Ronda, del Campo de Gibraltar y sus territorios limítrofes, como una novedosa acción integradora que no tenga en cuenta los límites administrativos provinciales, que nos va a servir para promocionar todo nuestro marco natural en su integridad y desarrollar las inmensas posibilidades que tiene nuestra oferta turística, potenciando el producto Serranía de Ronda y Campo de Gibraltar, todos sus valles, pueblos, sierras, monumentos, etnografía, tradiciones e identidad, donde aún se puede disfrutar de auténticos paraísos naturales y volver a reencontrarnos con nosotros mismos desde el espíritu romántico que la hizo célebre en el siglo XIX.

Se lleva trabajando varios años en la fase informativa y experimental del proyecto, lo que ha llevado a visitar prácticamente la totalidad de las poblaciones por donde transcurre la Ruta, manteniendo reuniones explicativas con los alcaldes de los distintos Ayuntamientos y empresarios que pueden estar interesados en la participación de su puesta en marcha y explotación. Asimismo, se han organizado rutas experimentales con caballerías y acémilas, con gran éxito y repercusión mediática, y rutas pilotos con escolares que han supuesto también una experiencia muy satisfactoria y una oferta novedosa e interesantísima de un alto valor educativo.

Para desarrollar y gestionar la Ruta se ha creado ARUVIRO (Asociación de la Ruta de los Viajeros Románticos), que está obteniendo una respuesta excelente ya que han manifestado su adhesión, hasta el momento, más de un centenar de empresas relacionadas con la hostelería, restauración, turismo y alojamientos rurales, ocio, turismo activo, agencias, turoperadores, etc… y Ayuntamientos de poblaciones como: Algeciras, San Roque, La Línea de la Concepción, Casares, Castellar de la Frontera, Jimena de la Frontera, Gaucín, Algatocín, Benarrabá, Benalauría, Júzcar, Jimera de Líbar, Benaoján, Montejaque, Grazalema, Montellano y otras poblaciones que con toda seguridad se irán integrando. Asimismo instituciones como la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, las Diputaciones de Cádiz y Málaga han mostrado su interés por conocer el proyecto y participar en él, así como la propia Junta de Andalucía.

La fase informativa, finalmente, concluirá en Gaucín con la celebración, durante el próximo otoño, de la II Convención de la Ruta de los Viajeros Románticos, para posteriormente proceder a la implementación y desarrollo de todo el proyecto. Una meta cada vez más próxima  gracias a la cual será posible volver a sentir el placer de recorrer aquellos caminos cargados de belleza, historia, naturaleza y, por qué no decirlo, magia.

Para aquellos interesados que requieran más información, pueden consultar la web: www.aruviro.es