Nuevo número de La Revista de Sotogrande

Los sotograndinos suelen celebrar la llegada del otoño con una famosa fiesta en el Midas denominada ‘Por fin solos’. Un evento con el que festejan, desde hace muchos años, la vuelta a la tranquilidad a la urbanización.

Un retorno a la calma que, este año, se ha notado más que nunca, quizás, por la cantidad de gente que eligió  Sotogrande para disfrutar de su tiempo de vacaciones. La urbanización estuvo llena hasta la bandera durante todo el mes de agosto. Ni siquiera el viento de Levante quiso perderse el veraneo en Sotogrande.

Fue un gran verano. Como lo son todos en Sotogrande. Pero con más datos positivos para aquellos que trabajan para hacernos disfrutar de la buena vida que ofrece este maravilloso enclave. Un verano para el recuerdo, que recogemos en forma de crónica gráfica en las páginas sociales de este número.

Una edición con la que nos sumergimos de lleno en Otoño, no sin antes darnos un último baño de verano. Un chapuzón que mostramos a nuestros lectores rememorando aquellos veranos del comienzo de la urbanización, o analizando a fondo la temporada de polo en Sotogrande, entre otros interesantes contenidos.

Damos, igualmente, la bienvenida a la nueva estación por todo lo alto. Estrenando la mejor moda;  escapándonos a Escocia en busca de los más bellos castillos; perdiéndonos en el Spa de Finca Cortesín para encontrarnos con el más puro relax; celebrando los diez años de la Ciudad del Vino de Marqués de Riscal… Y es que en Otoño también a mil maneras de disfrutar de la buena vida. Algunas se las contamos en estas páginas. Otras, están ahí fuera, esperando a que las descubran.