Europa no ha podido cosechar su cuarta victoria consecutiva y ha caído (17-11) en la Ryder Cup celebrada en el campo de Hazeltine National, en Minnesota, donde Estados Unidos ha culminado tres días de dominio con su primera alegría en años. La decimonovena edición desde que en 1979 la competición contemplase la participación de jugadores de la Europa continental ha dejado al menos el buen papel de los dos golfistas españoles: Sergio García y Rafael Cabrera-Bello.

El domingo pedía de una nueva gesta en los partidos individuales, al estilo del llamado ‘milagro de Medinah’, pero esas hazañas se dan en contadísimas ocasiones. Por si acaso, el equipo capitaneado por el norirlandés Darren Clarke puso todo de su parte para que hubiese opciones.

Casi todos los partidos se resolvieron con apreturas, con la única excepción de los que midieron a Brooks Koepka y Danny Willett (5/4), y a Zach Johnnson y Matthew Fitzpatrick (4/3). En ambos casos el punto cayó del lado norteamericano.

Antes se habían producido una serie de buenas noticias para el cuadro europeo que alimentaban la tesis de la gesta: Henrik Stenson y Thomas Pieters sometían a Jordan Spieth y J.B. Holmes, respectivamente, Rafael Cabrera-Bello se imponía con cierta solvencia a Jimmy Walker (3/2), y Sergio García le ponía las cosas en chino a Phil Mickelson en lo que fue un enfrentamiento sencillamente maravilloso.

El castellonense y el californiano dieron un recital de birdies para acabar ambos con -9. Tan magno espectáculo requería de un justo reparto del botín que se dio con dos buenos putts al 18. Medio punto para cada uno.

Para entonces el duelo estaba casi decidido. Los triunfos de Patrick Reed ante Rory McIlroy (1up), de Rickie Fowler ante Justin Rose (1up), de Ryan Moore ante Lee Westwood (1up), de Brandt Snedeker ante Andy Sullivan (3-1) y de Dustin Johnson ante Chris Wood (1up) cerraron un domingo triunfal para el entregado público americano.

Pese a la derrota, esta edición ha dejado varias lecturas positivas para el equipo europeo, y entre ellas el enorme crecimiento de un Thomas Pieters espectacular y el buen rendimiento de los dos jugadores españoles, con mención especial para el debutante Rafael Cabrera-Bello.

Estados Unidos dominaba 5-3 tras la primera jornada

Al término de la primera jornada de competición, Estados Unidos dominaba en el marcador a Europa por 5-3. Los estadounidenses tuvieron un inicio absolutamente demoledor, con triunfos en los cuatro foursomes de la mañana, resueltos en tres de los casos con manifiesta superioridad.

Uno de ellos fue el protagonizado por Sergio García y Martín Kaymer, que formaron pareja por decisión de Darren Clarke, que dejó en el banquillo a Rafael Cabrera-Bello. Jimmy Walker y Zach Johnson superaron a la dupla hispano alemana por 4/2 a pesar de Sergio García y Martin Kaymer controlaron la situación hasta el 11. Ambos, incluso, se pusieron por delante en el marcador parcial tras aprovechar un bogey norteamericano en el segundo hoyo.

La igualdad plasmada en el campo se mantuvo hasta el citado hoyo 12, donde Jimmy Walker y Zach Johnson recuperaron terreno antes de encadenar una furiosa racha de cinco hoyos ganados consecutivos que acabó con la resistencia de Sergio García y Martin Kaymer.

En el resto de partidos, Jordan Spieth-Patrick Reed ganaron a Henrik Stenson-Justin Rose por 3/2; Phil Mickelson-Rickie Fowler a Rory McIlroy-Andy Sullivan por 1up; y Dustin Johnson-Matt Kuchar a Lee Westwood-Thomas Pieters por 5/4.

La complicada situación europea se arregló de forma significativa en los fourballs de la tarde, donde Sergio García y Rafael Cabrera-Bello formaron pareja. Los españoles, muy sólidos durante todo el enfrentamiento ante J. B. Holmes-Ryan Moore, solventaron el compromiso con un convincente 3/2, sumado uno de los tres puntos conseguidos por Europa en esta fase del torneo.

Sergio García y Rafael Cabrera-Bello controlaron en todo momento la situación, llegando a adquirir una sólida renta de 4 hoyos al alcanzar el noveno. Sendos birdies del canario en el primer y el sexto hoyo, transformados en punto parcial en el duelo, dotaron de mayor brillo el estreno del jugador insular en una Ryder Cup.

Del resto de partidos, Estados Unidos se apuntó únicamente el triunfo en el protagonizado por Brandt Snedeker-Brooks Koepka ante Martin Kaymer-Danny Willett (5/4). Por el contrario, del lado europeo cayeron los puntos conseguidos por Justin Rose-Henrik Stenson frente a Jordan Spieth-Patrick Reed (5/4) y Rory McIlroy-Thomas Pieters ante Dustin Johnson-Matt Kuchar (3/2).

EEUU aumentó la ventaja a 9.5– 6.5 tras la segunda ronda

La segunda ronda de la Ryder Cup sirvió para constatar la épica de un enfrentamiento que levanta pasiones. Los norteamericanos, tras la disputa de los foursomes y los fourballs, aumentaron ligeramente su ventaja sobre los europeos, donde los españoles Sergio García y Rafael Cabrera-Bello volvieron a tener un papel protagonista.

Tras el 5-3 de la primera jornada, a Europa le tocaba remontar, un deseo plasmado sobre el campo durante cuatro foursomes repletos de espectacularidad y emoción. Rory McIlroy y Thomas Pieters solventaron su duelo ante Rickie Fowler y Phil Mickelson con gran solvencia (4/2), mientras que Justin Rose y Chris Wood anotaron otro punto para los europeos tras dominar con eficacia a Jimmy Walker y Zach Johnson (1up).

Los norteamericanos tomaron respiro con la victoria de Brandt Snedeker y Brooks Koepka por 3/2 frente a Henrik Stenson y Matt Fitzpatrick, una dinámica ganadora que parecía reproducirse en el duelo que mantenían Patrick Reed y Jordan Spieth frente a Sergio García y Rafael Cabrera-Bello, a quienes dominaban con claridad por cuatro hoyos a la salida del tee del 13.

La épica, entonces, se apoderó los españoles, dotados de una capacidad de reacción que acabó asombrando a todos los presentes, reeditando viejas sensaciones que tan alto llevaron en el pasado tanto al equipo europeo como a los representantes españoles que tanto han aportado a la Ryder.

Paso a paso, con una serenidad y acierto encomiable, Sergio García y Rafael Cabrera-Bello fueron alternando aciertos ante el asombro general y el creciente temor de Patrick Reed y Jordan Spieth, que incluso pudieron perder el enfrentamiento ante una remontada para el recuerdo que llevó el empate al marcador parcial.

Posteriormente, en los duelos de fourballs vespertinos, los norteamericanos retomaron la iniciativa, superado el peor trago del día. Bien es cierto que Rory McIlrory y Thomas Pieters, tremendamente sólidos, volvieron a sumar punto para Europa tras superar por 3/1 a Brooks Koepka y Dustin Johnson, pero también lo es que el resto de enfrentamientos, aunque igualados, cayeron del lado estadounidense, incluido el protagonizado por Sergio García y Martin Kaymer, de nuevo pareja, como en la primera ronda, que cedieron por 2/1 ante el empuje de Phil Mickelson y Matt Kuchar, siempre por delante en el marcador de la eliminatoria.