El Proyecto Revive Nepal surge como movimiento de acción solidaria tras el brutal terremoto que afectó a más de 8 millones de personas la pasada primavera. Un colectivo, sin ánimo de lucro, que tiene como objetivo la reconstrucción de viviendas, escuelas y clínicas en las zonas más afectadas por el seísmo. Revive Nepal cuenta con un gran apoyo en Sotogrande, donde a través de eventos y diferentes actividades, se recaudan fondos para la construcción una escuela en Maseel y ayudar en la formación de nepalíes en técnicas de edificación antisísmicas.

 Nepal y Sotogrande, unidos ante la acción social, el valor humano y el carácter solidario. Los tristes acontecimientos sucedidos, a consecuencia del terremoto en abril de 2015 en Nepal, dejaron nada menos que más de 8.000 fallecidos, 15.000 heridos y 24.000 desplazados en todo el país. Todo ello sin contar con las innumerables pérdidas materiales y los millones de personas afectadas tanto por el propio seísmo como por el resultado del terremoto en lo referente al suministro de agua, desaparición de viviendas, edificios públicos y otras necesidades elementales.

En esta tesitura, la pasada primavera nació el Proyecto Revive Nepal. Un movimiento, a gran escala, que apareció de manera espontánea para hacer frente a esta complicada situación y colaborar con las víctimas del terremoto. El objetivo principal del colectivo consiste en la reconstrucción de viviendas, escuelas, clínicas y en especial, en la formación de los nepalíes en técnicas de construcción antisísmicas y en su capacidad para poder continuar con otros proyectos de edificación por sí solos; además de recaudar fondos. Algo fundamental.

Este movimiento cuenta desde su nacimiento con un gran apoyo por parte de la comunidad de Sotogrande. Desde el pasado año son varias las iniciativas que se han llevado a cabo en la zona con el fin de recaudar fondos para poner en marcha varios proyectos en las proximidades de Gorkha, una de las áreas más afectadas por el terremoto. Se realizó una gran evento el pasado verano en la Finca Mar de Naranjos (que previsiblemente volverá a repetirse en 2016 y que será aún más atractivo), y una cena de gala en La Pesquera, en La Línea de la Concepción, que contó con la participación de los conocidos artistas Pitingo y Arcángel que no quisieron dejar escapar la oportunidad de colaborar con la causa. Todo un éxito.

Fruto de estas actividades y de otras iniciativas (disponen de un espacio en el mercadillo dominical de Sotogrande en el que también se venden artículos para conseguir fondos), se pudo sufragar una expedición a Nepal este invierno con la presencia de varios arquitectos y voluntarios muy implicados en el proyecto, para construir una escuela en la zona de Maseel. Esta construcción supondrá también un centro polivalente en el que realizar diferentes actividades y permitirá a los nepalíes conocer el modelo de construcción.

Un espacio que se está levantando con el sistema de edificación local ‘Bahareque’, que se elabora a partir de materias primas existentes en la zona como son: bambú, tierra, piedra y adobe. Todo ello se combina con unos sacos especiales, en lugar de la cimentación clásica, que permiten la flexibilidad de dicha construcción en caso de seísmo u otros fenómenos. Logrando que en tales situaciones (viento, lluvia, etc.) no sea tan rígido y evite así que se derrumbe o quiebre.

Realizar esta construcción con los voluntarios ‘in situ’, está permitiendo a los ‘obreros’ y vecinos de la zona formarse en estas productivas técnicas de construcción. Unas directrices que pondrán en macha en los próximos meses y años con el resto de reconstrucciones que se deberán llevar a cabo en el país para lograr así un modelo de edificación más apropiado a las características del terreno y a los accidentes producidos por fenómenos meteorológicos.

Aunque como en todo, los fondos económicos son fundamentalmente necesarios. No sólo están siendo indispensables los elementos antes citados. Para comenzar con la construcción de la escuela fue elemental adquirir herramientas, sacos de plásticos…, incluso se precisó del alquiler durante unos días de una excavadora. Una serie de factores para los que se antoja más que necesario continuar apoyando con fondos a este proyecto de Revive Nepal en el futuro. Y por los que el colectivo continuará trabajando con diferentes propuestas, sumando poco a poco para reunir beneficios cara al próximo objetivo marcado: el abastecimiento de agua.

El propio terremoto derrumbó la fuente existente, dejando muy afectada a la zona, por lo que el principal suministro de agua se vio cortado de raíz en el poblado. Actualmente, los residentes deben acudir hasta el río más cercano para recoger agua. El nuevo proyecto en el que trabaja Revive Nepal reside en conseguir los fondos suficientes para llegar con máquinas al terreno, buscar agua y lograr restablecer el suministro necesario para la población local.

Una formidable iniciativa, formada por dos puntos separados por más de 8.000 kilómetros, distancia entre Sotogrande y Nepal, que está consiguiendo dotar de los instrumentos y herramientas necesarias a un pueblo que trabaja por recuperase de un brutal seísmo que sacudió a todo el país hace menos de un año.

 

 

Toda la información sobre Proyecto Revive Nepal se encuentra disponible en la página web: www.revivenepalproject.com